El brillante palmarés del Eln en 52 años de guerra; la masacre de «Machuca» y otras más

marzo 31, 2016 10:54 am

ELN ataque–Solo por una masacre, la de «Machuca» –que figura entre las atrocidades más grandes cometida por la llamada «insurgencia colombiana», pues perdieron la vida calcinadas más de 100 personas–, cada uno de los integrantes de la cúpula del grupo guerrillero Eln está condenado a 40 años de cárcel. La matanza ocurrió el 18 de octubre de 1998, cuando el grupo guerrillero dinamitó el oleoducto Cusiana – Coveñas a su paso por el municipio de Segovia, Antioquia.

Sin duda esta es una de la acciones del Eln que más conmocionaron a Colombia y al mundo entero y por la cual, fueron condenados 9 integrantes del llamado comando central-Coce- y otros responsables, la mayoría de los cuales al parecer aún viven. Ellos son:

Nicolás Rodríguez Bautista (alias «Gabino»), Erlinton o Herinto Javier Chamorro Acosta (alias «Antonio García»), Israel Ramírez Cepeda (alias «Pablo Beltrán»), Víctor Orlando Cubides (alias «Pablo tejada»), Rafael Sierra Granados (alias Ramiro Vargas Mejía», «Capitán Franco» y «El Viejo»), Pedro Elías Cañas Serrano (alias «Oscar Santos», «Lucas» y «El Mono»), Luis Carlos Guerrero o Cárdenas 8alias «Lucho»), Luis Guillermo Roldán Posada (alias «Raul», «Julián» y «Jhony»), Oscar de Jesús Giraldo Martínez (alias «Ryan» y «Palmer») y Germán Enrique Fernández (alias «Jhony González y «Margarita»).

La masacre de Machuca, el corregimiento de Segovia, Antioquia, forma parte del largo y terrorífico prontuario del Eln, pese a que el grupo surgió prácticamente bajo la Teologia de la liberación enarbolada por un cura español de nombre Manuel Pérez Martinez, y que además tuvo a otro sacerdote colombiano en sus filas–Camilo Torres–, que, al igual que su homólogo antecesor, agitaba al lado de la Biblia el libro rojo de Mao y el capital de Marx.

«Ni Johny entendía El Capital de Marx, ni Andrés entendía el complejo entorno teórico de la Teología de la Liberación», escribió algunas vez, referenciando dos guerrilleros, el Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido, analista de asuntos estratégicos, a propósito de la «doctrina» del Eln.

Además citaba tres hechos diferentes y una sola verdad: Las Farc, el Eln y el M-19 (de los ochentas), constituyen grupos terroristas inspirados por distintas vertientes del marxismo-leninismo. Por aparte, los tres, perpetraron en Colombia tres holocaustos de enormes dimensiones, pero en ninguno de los casos han asumido la responsabilidad ni la sociedad los ha responsabilizado.

Los tres hechos son la masacre del Palacio de Justicia por el M-19; la masacre de Bojayá por las Farc; y la masacre de Machuca, por el Eln.

«Sumados los tres casos–precisaba– más de 300 colombianos perecieron como consecuencia de la ceguera terrorista y la agresividad procedimental, de quienes de dientes para afuera, hablan de cambio social, reforma agraria para los pobres, revolución socio-política y renovación del hombre».

Y agregaba: «Durante mas de un cuarto de siglo de permanencia en las filas del Ejército, entrevisté cientos de exguerrilleros del Eln, el Epl, las Farc y el M-19, o capturados o que se entregaron de manera voluntaria. En todos ellos encontré un común denominador: Son gente equivocada, manipulada, engañada y sometida a un persistente lavado cerebral, para que no deserten de las cuadrillas so pena de ser asesinados, o lo que es peor, que sus familias sufran las retaliaciones por la eventual deserción. Pero el Estado colombiano, no ha sabido aprovechar esta debilidad de los terroristas, e inclusive la depredación causada por las autodefensas ilegales, termina de enredar el asunto».

También decia: «En cada uno de los tres grupos terroristas (Farc, Eln, M-19) han militado individuos que presumen poseer alto nivel intelectual, que se llenan de aspaviento porque han leído las obras completas de Marx, Engels, Lenín, Mao Tse Tung, Camilo Torres, Che Guevara, y mucho de lo que se ha escrito acerca de Ho Chi Minh, Fidel, Tito, Stalin, etc.

«Es mas se ufanan de ser muy “ilustrados” al respecto y no vacilan en expresarlo, pues según ellos este bagaje de información acerca de los terroristas mas famosos de la historia moderna y las doctrinas totalitarias que pregonan, les proporciona las herramientas necesarias para formular los cambios estructurales que llevarán a Colombia a “un paraíso comunista de bondades”.

Por la matanza de Machuca, la condena contra la cúpula del Eln fue proferida el 25 de mayo de 2004 por el Juez Segundo Penal del Circuito Especializado de Antioquia.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Antioquia, al resolver la apelación de la defensa en sentencia del 19 de noviembre de 2004, absolvió a la cúpula por todos los delitos menos el de rebelión.

No obstante, poco después, la Corte Suprema de Justicia dejó en firma la condena, al determinar la responsabilidad penal tanto de los autores materiales del hecho – los integrantes del grupo ‘Cimarrones’ del frente ‘José Antonio Galán’ del ELN- como de los miembros del comando central de esta organización guerrillera, cuya acción estaba dirigida, en principio, a volar el oleoducto, pero terminó causando la conocida tragedia colateral al corregimiento de Machuca», señaló el tribunal.

Amnistía Internacional entonces también se pronunció y dijo que con el ataque a Machuca, el Eln mostró el desprecio más absoluto por las vidas de la población civil, y violó de forma flagrante las leyes humanitarias internacionales. No existe excusa alguna que pueda justificar la exposición de los civiles a consecuencias tan terribles, precisó.

Estas y otras matanzas ejecutó el Eln, a la par con secuestros, extorsiones, y desplazamientos forzados, pese a que fue el primero en proclamar un «código guerrillero» con normas del derecho internacional humanitario–en el año 1995–, hecho que, entonces, fue celebrado por la ONG Human Rights Watch.

«Nuestra ética revolucionaria nos obliga a ser rigurosos en evitar el accionar militar que pueda afectar a la población civil y a nuestro pueblo. Aquí se condensa lo que es nuestra ética y nuestro comportamiento», decía uno de sus apartes.

“En nuestras filas, no pueden permitirse ni tolerarse los malos tratos a la población, ella es nuestra razón de ser y nuestra relación con ellos debe ser transparente”, decía otro de sus artículos.

Sin embargo, Human Rights Watch, en posteriores informes reseñó en forma reiterada que el Eln «habitualmente asesina a soldados y agentes de la Policía fuera de combate, muchas veces frente a decenas de testigos».

En una de esas reseñas destacó que solo enel año 1997, el Banco de Datos registró los asesinatos de por lo menos 71 civiles y combatientes fuera de combate por parte del Eln.

En uno de sus últimos informes, Human Rights Watch, señala que las Farc y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) continúan cometiendo graves abusos contra civiles, incluidos asesinatos, amenazas, desplazamientos forzados y reclutamiento y uso de niños como soldados.

Las FARC y el ELN continúan usando minas antipersonal, subraya y agrega: Varios altos mandos de las FARC y el ELN han sido condenados en ausencia a prolongadas penas de prisión por distintos delitos graves, como homicidios, secuestros y reclutamiento de niños.

Pero añade que si bien el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos ha repudiado de forma consistente estos ataques, la falta de investigaciones efectivas implica que los responsables son rara vez arrestados.

Eln, que creó en el Magdalena Medio el 4 de julio de 1.964 y apareció públicamente el 7 de enero del siguiente año con un sangriento asalto a la población de Simacota, en el Departamento colombiano de Santander.

No obstante, el Eln centró su accionar contra de la “explotación extranjera de los recursos colombianos”, y por ello fundamentalmente se dedicó a destruir o sabotear la infraestructura petrolera o eléctrica de Colombia.

El pasado 27 de marzo, el Vicefiscal General de la Nación, Jorge Fernando Perdomo, anunció que solicitó la imputación de cargos y medida de aseguramiento contra los máximos dirigentes del Eln, es decir contra los integrantes del Comando Central (Coce) de esa guerrilla debido a los ataques sistemáticos a la infraestructura petrolera del país.

Los imputados son casi los mismos: Nicolás Rodríguez, alias ‘Gabino’; Eliécer Herlington Chamorro, alias ‘Antonio García’; Israel Ramírez, alias ‘Pablo Beltrán’; Rafael Sierra Granados, alias ‘Ramiro Vargas’; y Gustavo Aníbal Giraldo, alias ‘Pablito’.

Perdomo indicó que los hechos por los cuales se solicitó formulación de imputación incluyen los ataques contra la industria petrolera en el oleoducto de Caño Limón Coveñas, “los cuáles han incluido el derramamiento de, al menos, 3.596.332 barriles de petróleo”.

De acuerdo con Perdomo, esto ha generado pérdidas para el país de, al menos, 65 billones de pesos y un daño ambiental estimado en 73 billones de pesos.

El vicefiscal señaló que por primera vez se imputará cargos contra la dirigencia de un grupo armado organizado por “conductas de competencia de la Corte Penal Internacional, consideradas como crímenes de guerra por el Estatuto Penal de Roma y por el Derecho Penal Internacional”.

Estos crímenes corresponden a los delitos de actos de terrorismo, ataque contra obras e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas, utilización de métodos de guerra ilícitos, destrucción del medio ambiente y homicidio en persona protegida.

Perdomo indicó que se utilizarán pruebas científicas, demostrativas, documentales, periciales y análisis de orden jurídico, estadístico, geográfico y audiovisual aportados a la Fiscalía por la firma Springer Von Schwarzenberg Consulting Services, “los cuales resultan de vital importancia para la demostración de los hechos imputados, así como para la determinación del carácter de crímenes de guerra de las conductas imputadas a los miembros del Comando Central del Eln, finalizó el vicefiscal.

Sin embargo, ahora, como paso 2 para el inicio de negociaciones directas y públicas, el gobierno colombiano pedirá la suspensión de los procesos penales y las respectivas ordenes de captura contra los cabecillas del Eln.

Claro que no es la primera vez, por cuanto esta es por lo menos la quinta intentona de negociar la paz con este reducto guerrillero.

En abril de 2007, los medios de información citaban: «Van 10 años de la búsqueda de un diálogo que parece esquivo».

Otra vez se sientan frente a frente Gobierno y Eln en La Habana (Cuba). Desde mañana y durante seis semanas, buscarán la suscripción de un acuerdo base que permita, por fin, avanzar a una segunda fase en la que se puede negociar una agenda, se defina un cese de hostilidades y los acuerdos humanitarios.

Es la sexta oportunidad en la que se encuentran desde 2005, cuando comenzaron las rondas exploratorias promovidas a través de la iniciativa conocida como Casa de Paz, que cuenta con el respaldo de un grupo de garantes de la sociedad civil colombiana y con auspicio internacional.

Ya son 10 años en los que se ha intentado llegar a un acuerdo entre las partes. Una década en la que un hecho negativo frustra un esfuerzo grande. Así ocurrió en 1998 cuando tras buscarse un acercamiento en Río Verde (en San Francisco, Antioquia, el 11 y 12 de octubre), un atentado de esa guerrilla a un oleoducto en Machuca (Segovia) mató a mas de 100 personas.

En el gobierno de Ernesto Samper, en la década de 1990, hubo negociaciones con el Eln. El 6 de abril de 1998, el vocero del ELN, Francisco Galán desde la cárcel de Itagüi, confirmó un preacuerdo en negociaciones adelantadas en Maguncia, Alemania.

Estos son otros registros de prensa en torno a negociaciones con el Eln:

El 15 de julio de 1998, la sociedad civil y el ELN se comprometieron a impulsar la Convención Nacional, que luego fueron discutidas por el gobierno de Andrés Pastrana y el ELN. A pesar de los diálogos, el ELN no ha dejado su accionar militar, ni prácticas delictivas, pero se debilitaron en 1998 por las incursiones paramilitares de las AUC que principalmente se dirigieron a repeler a esta organización, registraron las organizaciones internacionales humanitarias.

El 18 de marzo de 1999 el gobierno Pastrana le ofreció al ELN cinco alternativas para poder llevar a cabo la «Convención Nacional».

La «Operación Santana», que pide la suspensión de operaciones militares mientras perdure la Convención Nacional; 21 días durante ocho meses.

Establecer un diálogo directo en Colombia y con un esquema parecido al anterior durante los ocho meses. Desmilitarización, sin fuerza militar o de guerrilla en un área donde solo permanecería la Policía Nacional con plenas garantías a los participantes en las reuniones. Buscar un país mediador donde se pueda negociar y escoger un lugar distinto al sur del departamento de Bolívar.23

En la década de 2000, después de un fallido proceso de acercamiento de 26 meses con el gobierno del presidente Álvaro Uribe, el ELN regresó a la confrontación militar y a la ofensiva política, pero golpeado militar y políticamente por el fortalecimiento militar del gobierno por lo que sus fuerzas se redujeron a aproximadamente 2.500 guerrilleros en armas en 2008.

Según organismos de inteligencia colombiana, el ELN se asoció en los departamentos de Cauca y Nariño con bandas de narcotraficantes, relacionadas a su vez con grupos paramilitares de derecha.

El 19 de enero de 2009, la revista Semana de Colombia, publicó unas grabaciones telefónicas interceptadas por la Fiscalía General de la Nación entre altos mandos militares en el departamento del Arauca sosteniendo conversaciones con mandos medios guerrilleros de la columna «Marta Elena Barón», del Frente «Domingo Laín» del ELN, a finales de 2006.

En las conversaciones guerrilleros y altos mandos militares acordaron intercambiar información para atacar a la guerrilla de las Farc. La zona ha sido disputada tanto por las Farc como el Eln, para desarrollar sus actividades ilegales e influencia. Las revelaciones generaron un escándalo dentro del Ejército.

El ELN propuso en una carta enviada a CCP una tregua bilateral, así:

De nuevo nos dirigimos a ustedes, con el reconocimiento por sus denodados esfuerzos por la paz de Colombia, para que se abra un verdadero proceso de Salida Política al Conflicto y se supere el estado de guerra que conduce el país a la sin salida social y política. Recibimos con especial atención e interés, su carta del mes de enero, con la propuesta de Tregua bilateral, así como las enviadas a los compañeros de las FARC y al gobierno nacional. Consideramos que dicha iniciativa, es un aporte valioso en los esfuerzos por concretar caminos en la creación del clima, que permita un alivio humanitario a la población y aportar en un proceso de diálogos entre la insurgencia y el gobierno nacional. Siendo que lo anterior sería lo más acertado en la dirección que ustedes lo han planteado, observamos la postura reiterada del presidente Santos, de rechazar cualquier aporte a la paz, que salga de niveles diferentes a su mismo gobierno, que hasta hoy solo ha expresado una postura guerrerista y pacificadora, lo cual bloquea valiosos aportes a la paz de Colombia, donde la guerrillera expresados por importantes organizaciones nacionales y de gobiernos, interesados en la paz para nuestro país. Ante esa realidad, pensamos que sería más conducente, que las partes nos planteáramos la Tregua Bilateral, en el marco de una mesa de diálogos y dentro de una agenda de Salida Política Al conflicto, que a su vez abarcara otros asuntos sustanciales, tanto en el respeto al Derecho Internacional Humanitario, en la atención a los reclamos y luchas populares, como parte esencial del camino de superación definitiva del conflicto, hacia la justicia y equidad social, la democracia y la soberanía, en un proceso donde el pueblo y la nación, sean sujetos del país que todos queremos y soñamos y donde la Comunidad internacional, aporte con su sabiduría y experiencia. En todo caso, estamos abiertos a que sigamos un intercambio fluido y conjugando esfuerzos, porque es indispensable recoger todas las iniciativas conducentes a la verdadera paz, para esta patria herida y al borde del abismo. En el espíritu de mantener nuestro intercambio epistolar y directo, les reiteramos nuestra admiración y respeto. Cordialmente, Colombia para los trabajadores Ni un paso atrás liberación o muerte Comando Central del ELN Montañas de Colombia.

Después de 14 meses de fase exploratoria, en Septiembre de 2015 se anunció por parte de la ex-senadora de la república y facilitadora del proceso: Piedad Córdoba, que empezaron los diálogos formales en Ecuador para empezar a cuadrar una agenda previa a los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y el ELN en 2016.

Como muestra de voluntad de parte del gobierno, el presidente Santos ordena al Ejército Nacional la búsqueda de los restos del sacerdote Camilo Torres, antiguo comandante del ELN y pionero de la Teología de la Liberación en Colombia y Latinoamérica, abatido en los años 60´s en el departamento de Santander y cuyos despojos fueron enterrados en paradero desconocido.

Los comentarios están cerrados.