REHACER LA EDUCACIÒN EN CASA

enero 13, 2021 1:51 pm

Por: Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA (324)

No hay duda de que la familia es la primera escuela, la primera sociedad, la primera universidad. Yo estudié en jornada de todo el día, con tareas en casa y celebraciones de fiestas patrias el día preciso. Mis profesores tenían pasión por el estudio y la lectura y no he olvidado esas lecciones.

RECORDEMOS LA JORNADA COMPLETA

En 1965 se comenzó a estudiar jornada mañana o jornada tarde y hasta jornada nocturna y programaron el estudio solo los sábados en lo que llaman la sabatina. Y se terminaron las tareas en casa y se dieron dos semanas más de descanso y se estableció la promoción por logros y la promoción automática que es la más grande estafa educativa en las regiones en las que se ha impuesto. El resultado es evidente cuando nos encontramos con bachilleres que no saben leer, ni escribir y los que medio leen no pueden leer y entender al mismo tiempo. Y aparecieron las calculadoras, el profesor google, para muchos el copia y pegue, el rechazo al humanismo, a la historia, a la geografía, a la auto estima, al cuidado personal preservando lo natural y la apología de que nada se debe aprender de memoria, que debemos procurar que el cerebro esté vacío para que no se deteriore.

LA ERA DE LOS CARTONES, DOCTORES PERO NO DOCTOS

Y en la educación superior, se idearon la entrega de cartones por cursillos, cursos, especializaciones, maestrías, doctorados, posdoctorados y no siempre con personas que ayuden o trabajen para encontrar soluciones a los problemas graves de inequidades que tienen los países o las regiones. La venta de esos cartones es un excelente negocio. Hay pueblos en los que a todos los empleados les dicen doctor, doctora y los problemas de sana convivencia, de progreso, de seguridad se acrecientan a granel.

LA ESCUELA VUELVE A CASA

Desde marzo de 2019 con la llegada impune del coronavirus, digo impune porque los creadores del mal ni siquiera han dicho, que pena, las aulas de clase regresaron a casa y las salas, las alcobas, los corredores de las viviendas se transformaron en escuelas y colegios y los papás y custodios de los hijos y estudiantes en profesores y orientadores. Volvimos a las épocas antiguas, pero a costos de calidad muy altos.

En Colombia el 60% de las familias viven en niveles cercanos a la pobreza y el nivel de educación, de conocimientos, es básico o mínimo y los medios de comunicación, que abundan, están a ras de analfabetismo primario. Las emisoras emboban con música de cantina o el peligroso rap y sus pares que son la negación del arte y el buen gusto y los canales de televisión entretienen con telenovelas de narcos y de crimen y las noticias son sumas del amarillismo. Por supuesto que hay excepciones, pero como el buen gusto se ha perdido, el interés por la cultura está en crisis, los estudiantes huyen de esos temas que para ellos son decadencia y cosas de viejos desactualizados y caducos. Cómo hace de falta que volvamos a la lectura de buenos textos, a enterarnos de las columnas de opinión con solvencia académica y no con cultivo de odios o mentiras, a ver documentales de ciencia, de historia, de cultura general.

UNA RADIOGRAFIA DE GRANDES LIMITACIONES

Hago la siguiente radiografía de muchos hogares de estudiantes de primaria, el nivel más importante de educación. Dos o tres hermanos viven con mamá y su padrastro, quienes apenas cursaron hasta segundo, tercero o quinto de primaria en promoción automática. No tienen un lugar en su casa que sirva de salón de clase. Su pupitre es la mesa del comedor con rezagos de olor a grasas animales y sopas de harinas y hueso rehusado, no tienen computador, ni plan de datos, a veces un celular de media gama con gigas en prepago, no hay biblioteca en casa, no llega el periódico, la emisora radial transmite despecho, carrilera, parranda, champeta y las letras de esas canciones, si se les puede llamar canciones, son himnos de vulgaridad. El televisor, si lo tienen, sólo sirve para las noticias y algunos programas interesantes se transmiten en inglés y son rechazados porque de eso no tienen ni la menor idea no obstante haber tenido 3 horas de clase a la semana. Estos 3 hermanos no volvieron a saber de sus profesores, no han recibido una sola llamada para preguntarles cómo están, ni para darles una explicación sobre un tema que no puedan aprender en casa. Y como no hay biblioteca, deseo de leer, plan de datos, tareas para realizar trabajos manuales, sugerencias para cultivar la huerta, construir un carruaje, coser tapa nariz y boca, los días pasan sin pena, ni gloria y la pereza intelectual cobra sus réditos.

REHACER LA ENSEÑANZA EN CASA

Comienza un nuevo año escolar y es necesario, urgente, replantear la comunicación en educación para que la casa sea un verdadero salón de clase, una escuela satélite de alta calidad con la presencia permanente de estudiantes, padres y maestros. Queda la propuesta a consideración de todos. Aceptemos el reto y encontremos caminos para nuestra recuperación personal, en familia y en la sociedad.

UNA PREGUNTA PARA CONOCER MEJOR LA REALIDAD

¿En su entorno los profesores tienen comunicación con sus estudiantes, hacen diariamente clases por Zoom, por video llamadas, por llamadas personales, están todo el día dispuestos para orientar a sus estudiantes, qué bibliotecas utilizan los estudiantes, qué trabajos materiales les dejan de tarea, qué documentales en TV o en la red les recomiendan, qué otros recursos utilizan para garantizar la calidad de la educación y la ocupación de los estudiantes, los papás y custodios ofrecen ayuda eficaz a sus hijos y pupilos?

SIGAMOS CULTIVANDO LA PAZ EN LA FAMILIA

Sigamos cultivando el respeto, las palabras decentes, la autoestima, el civismo, en nuestra familia, en nuestra sociedad y en Colombia para para tener vida digna y sana convivencia.

Bogotá, del 11 al 24 de enero de 2021

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