Bogotá Nacional

La historia del asesino serial de 21 años que llegó a incendiar un apartamento en Bogotá para borrar sus huellas

Un ciudadano panameño llegó a Colombia 27 días antes de que lo recibiera la muerte. En octubre del 2022 el joven médico oncólogo José Luis Santamaría Castillo, de 33 años, fue hallado dentro del baño de su apartamento, ubicado en la localidad de Chapinero.

En su cuerpo se pudieron evidenciar una herida en el cuello y otra en el pecho, y las unidades de Bomberos que lo sacaron de su inmueble, primero tuvieron que sofocar las llamas que consumieron el lugar.

Los hechos fueron raros, llamaron la atención de los medios de comunicación y fue mucho lo que se especuló alrededor de esta muerte. Incluso su padre, un soldador jubilado, recordó desde Panamá que su hijo se había ido con muchas ilusiones a Colombia a especializarse para después regresar a su tierra y trabajar por los enfermos. En medio de las declaraciones que le dio en aquel entonces a la prensa, con la voz entrecortada, en medio del dolor, clamo por justicia.

Y esta llegó. No inmediatamente como sus familiares lo hubieran deseado, pero llegó ocho meses después de la muerte de su hijo, cuando el 26 de mayo de 2023, la Policía Nacional anunció que, tras la realización de un trabajo conjunto con la Fiscalía General y las unidades de la línea investigativa de Homicidios de la SIJIN-MEBOG, fue capturado su asesino.

“Un presunto serial en Bogotá”: Policía

¿De quién se trata? De un joven venezolano de 21 años que ya llevaba cuatro años viviendo en el país, tras lo cual logró hacerse a la nacionalidad colombiana. ¿Su nombre? José Leonardo Quevedo Turizo, de quien también se supo, es hijo de padres colombianos.

El caso del médico habría sido el primer asesinato registrado por este sujeto, como lo indicó el viernes 26 de mayo el teniente coronel de la Policía Metropolitana de Bogotá, Luis Roberto González Olmos, este fue el asesinato que abrió la investigación que con el paso de los meses comenzó a referirse a Quevedo como un asesino serial.

“El cadáver del médico estaba desnudo, en unas condiciones bien difíciles en la escena del crimen y este señor presuntamente habría prendido fuego para alterar la escena del delito. Estamos hablando de presuntamente un asesino serial en Bogotá”, indicó este viernes el teniente coronel Gonzáles, quien añadió que fue a partir de este caso que inició la investigación, recogiendo pruebas, haciendo seguimiento de cámaras, técnico y tecnológico, hasta que se dio con el paradero de este sujeto, a quien se le imputaron dos homicidios y hay tres casos mas que son motivos de investigación.

Miembros de la comunidad LGTB+, su target

De acuerdo con la investigación su modus operandi comenzaba por establecer un vínculo sentimental con integrantes de la comunidad LGTB+ a quienes posteriormente les robaba las pertenencias y luego los asesinaba.

Este joven, quien también estaría vinculado en los homicidios del estudiante de actuación David Mosquera el 5 de mayo de este año, y del homicidio de Néstor Alberto Gómez el 11 de marzo de este 2023, primero se ganaba la confianza de sus víctimas.

Así, en una reminiscencia de lo que hicieron los asesinos seriales norteamericanos Jeffrey Dahmer (1960-1994) y John Wayne Gacy (1942-1994), el joven venezolano solía frecuentar bares, en donde observaba y seleccionaba a sus víctimas. Las autoridades también señalaron que las contactaba a través de las redes sociales, desde donde los citaba a sitios específicos de la ciudad.

Después se ganaba su confianza y posteriormente establecía vínculos sentimentales que le abrían las puertas de las residencias de sus víctimas. Pero ya en la intimidad, alejados del bullicio de los bares, el presunto asesino, que ya se encuentra con medida de aseguramiento, los intimidaba y luego los agredía hasta ocasionarles la muerte. Tras robarlos, para no dejar rastro de su actuar delincuencial, él alteraba la escena de los hechos, por ejemplo, incendiando el lugar.

Su captura

El día 15 de mayo de 2023, un Juzgado libra orden de captura por el delito de homicidio agravado, hurto calificado, y ocultamiento, alteración o destrucción de elementos materiales probatorios y evidencia física, materializando la captura el día después.

También se realiza diligencia de registro y allanamiento en su lugar de residencia donde se hallan prendas con las que el victimario cometió los hechos y muchos de los elementos hurtados a las víctimas. Llama la atención que, a pesar de la contundencia del material probatorio que presentó la Fiscalía General de la Nación, el sindicado no aceptó cargos.

Por su parte, el ente fiscal aseguró que “la investigación y judicialización de los casos de violencia y crímenes contra la población LGTB+ en el país han sido priorizados y abordados con un enfoque diferencial, en atención a los parámetros definidos por la Fiscalía General de la Nación”.

Esta situación se da en medio de una problemática que continúa en crecimiento en contra de las personas pertenecientes a la comunidad LGTB+. Tan solo en 2022, fueron asesinadas 145 personas.