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Papa Francisco publica el libro entrevista “El Sucesor”: Recuerda que quisieron usarlo para bloquear la elección de Benedicto XVI y reseña su futuro y su funeral

–En el libro entrevista “El Sucesor: Mis recuerdos de Benedicto XVI”, que será presentado este miércoles, el Papa Francisco recuerda que algunos cardenales quisieron usarlo para bloquear la elección de Benedicto en el cónclave de abril de 2005, de quien dijo “era mi candidato”.

“En ese cónclave a mí me usaron”, precisa en entrevista de Javier Martínez-Brocal y explica: “Sucedió que yo llegué a tener cuarenta de los ciento quince votos en la Capilla Sixtina. Eran suficientes para frenar la candidatura del cardenal Joseph Ratzinger, porque, si me hubieran seguido votando, él no habría podido alcanzar los dos tercios necesarios para ser elegido papa”.

“Esa no era la idea de quienes estaban detrás de los votos. La maniobra consistía en poner mi nombre, bloquear la elección de Ratzinger y después negociar un tercer candidato diferente. Me contaron, más tarde, que no querían a un papa ‘extranjero’”, refirió.

En la entrevista con Martínez-Brocal, el Papa refiere que lo sucedido “fue una maniobra en toda regla. La idea era bloquear la elección del cardenal Joseph Ratzinger. Me usaban a mí, pero detrás ya estaban pensando en proponer a otro cardenal. Todavía no estaban de acuerdo sobre quién, pero ya estaban a punto de lanzar un nombre”.

El Papa Francisco no señala en este punto el nombre de ninguno de los cardenales que habrían estado detrás de lo que ha calificado como “maniobra”.

El Santo Padre relata luego que “el cónclave empezó el lunes 18 de abril de 2005. La primera votación fue por la tarde. Aquella operación fue en la segunda o tercera votación, el martes 19 por la mañana. Cuando me di cuenta por la tarde, le dije a un cardenal latinoamericano, el colombiano Darío Castrillón: ‘No embromen con mi candidatura, porque ahora mismo voy a decir que no voy a aceptar, ¿eh? Dejame ahí’. Y ahí ya salió elegido Benedicto”.

Papa Francisco sobre Benedicto XVI: “Era mi candidato”
“Era mi candidato”, responde el Papa al ser preguntado sobre la elección de Joseph Ratzinger, precisando que decidió elegirlo porque “era el único que en ese momento podía ser papa”.

“Después de la revolución de Juan Pablo II, que había sido un pontífice dinámico, muy activo, con iniciativa, que viajaba… hacía falta un papa que mantuviera un sano equilibrio, un papa de transición”, agregó.

El Papa Francisco señala luego que “si hubieran elegido a uno como yo, que hace mucho lío, no habría podido hacer nada. En aquel momento, no habría sido posible. Yo salí contento. Benedicto XVI fue un hombre que acompañó el nuevo estilo. Y no le fue fácil, ¿eh? Encontró mucha resistencia dentro del Vaticano”.

El Papa Francisco explica que “los cardenales juran no revelar lo que sucede en el cónclave, pero los papas tienen licencia para contarlo”.

El Santo Padre hizo referencia así a la constitución apostólica Universi Domini Gregis que regula todo lo referente a la sede vacante, es decir al tiempo de transición entre un Papa y otro; y la elección del nuevo Papa.

Este documento establece que ningún cardenal puede revelar lo que ocurre en el cónclave, pero precisa en el numeral 53 que esto puede ocurrir si es que hay una “autorización explícita” del mismo Pontífice, en este caso Francisco, quien al hablar del tema se habría dado a sí mismo este permiso.

No es la primera vez que el Papa Francisco habla del cónclave de 2005
En el año 2015, el Santo Padre concedió una entrevista al diario argentino La Voz del Pueblo, en la que respondió a la pregunta sobre si alguna vez soñó con ser Papa.

“¡Nunca! Tampoco con ser presidente de la República o general del Ejército. Viste que hay algunos pibes que sueñan con eso. Yo no”, respondió inicialmente.

El Santo Padre dijo que en 2005 “estaba en la lista de los papables”, pero en 2013 “nadie me nombraba” y aparecía en el número 46 “en las casas de apuestas de Londres”.

Tras recordar que decían “que era un kingmaker (o hacedor de reyes, como se denomina aquellos cardenales que debido a su experiencia y autoridad son más capaces que otros para pesar en el resultado electoral), que podía influir en los cardenales latinoamericanos para que votaran”, el Papa Francisco se enfocó en el cónclave de 2005.

“Adentro era claro que tenía que ser Benedicto y hubo casi unanimidad por él y eso a mí me gustó mucho. Era clara su candidatura”, añadió entonces.

En el cónclave de 2013, continuó Francisco, “no había ningún candidato claro. Había varios posibles, pero ninguno fuerte. Por eso me vine a Roma con lo puesto y con pasaje para volver el sábado a la noche y poder estar en Buenos Aires en el Domingo de Ramos. Incluso dejé hecha mi homilía sobre el escritorio”.

“Nunca pensé que iba a pasar”, aseguró al recordar su propia elección en esa ocasión.

«Benedicto era un hombre de gran mansedumbre. En algunos casos, ciertas personas se aprovecharon, quizá sin mala intención, y limitaron sus movimientos. Lamentablemente, de alguna manera, lo fueron cercando. Era un hombre muy delicado, pero no débil, era fuerte. Pero ahí, consigo mismo, era humilde y prefería no imponerse. Así que sufrió bastante». Estas son algunas de las palabras con las que el Papa Francisco recuerda a su predecesor Benedicto XVI, en el libro entrevista con el periodista Javier Martínez-Brocal (“El Sucesor”, Editorial Planeta), que sale a la venta el miércoles 3 de abril.

«Me dejó crecer -explica Francisco-, me dio paciencia. Y, si no veía clara alguna cosa, pensaba tres o cuatro veces antes de decírmelo. Me dejó crecer y me dio libertad para tomar decisiones». El Papa relató la relación que durante casi diez años de convivencia en el Vaticano le unió al emérito: «Daba libertad, nunca se entrometió. Por ahí, en una ocasión en que hubo una decisión que no entendía, me preguntó al respecto con mucha naturalidad. Me dijo: “Mire, yo no entiendo esto, pero la decisión está en sus manos”, y yo le expliqué los motivos y quedó contento». Francisco explica en el libro que su predecesor nunca se opuso a ninguna de sus decisiones: «Él nunca me quitó el apoyo. Quizá hubo alguna cosa que hice con la que él no estaba de acuerdo, pero nunca lo dijo».

El Papa recordó también las circunstancias de su adiós a Benedicto el miércoles 28 de diciembre de 2022, cuando le vio con vida por última vez: «Benedicto estaba acostado en la cama. Seguía consciente, pero no conseguía hablar. Me miraba, me apretaba la mano, entendía lo que yo le decía, pero no lograba articular palabra. Estuve un rato con él así, lo miraba y le tomaba la mano. Recuerdo perfectamente sus ojos claros… Le dije unas palabras con cariño y lo bendije. De esta forma, nos despedimos».

En cuanto a la continuidad entre los pontificados, Francisco dijo: «Lo que veo en los últimos papas… es que el que siguió siempre marcó continuidad, continuidad y diferencia», porque «dentro de la continuidad, cada uno aportó su carisma personal… siempre hay continuidad, no ruptura».

Francisco también relató un caso concreto en el que fue defendido por Benedicto XVI. «Tuve una entrevista muy bella con él cuando unos cardenales fueron a verle extrañados por mis palabras sobre el matrimonio, y él fue clarísimo con ellos. Un día se presentaron en su casa para hacerme prácticamente un proceso y me acusaron ante él de que yo promovía el matrimonio homosexual. Benedicto no se agitó, porque sabía perfectamente lo que yo pienso. Los escuchó a todos, uno a uno. Los calmó y les explicó todo. Fue una vez que mencioné que, como el matrimonio es un sacramento, no puede administrarse a parejas homosexuales, pero que, de alguna manera, había que dar alguna garantía o una protección civil a la situación de estas parejas. Dije que en Francia existe la fórmula de las “uniones civiles”, que, a primera vista, puede ser una buena opción, pues no se limita al matrimonio. Por ejemplo —pensaba—, se pueden acoger a ella tres ancianas jubiladas que pueden compartir servicios de salud, herencia, vivienda, etcétera. Quisiera decir que me parecía una fórmula interesante. Algunos fueron a decirle a Benedicto que yo estaba diciendo herejías. Él los escuchó y, con mucha altura, los ayudo a distinguir las cosas… Les dijo: “Esto no es una herejía”. ¡Cómo me defendió!… Él siempre me defendió».

El Papa también respondió a la pregunta del periodista sobre los libros publicados en concomitancia con la muerte del Papa emérito. Francisco respondió: «Me afecta con una gran pena: que el día del sepelio se publique un libro que pone de vuelta y media, contando cosas que no son verdad, es muy triste. Por supuesto que no afecta en el sentido de que no me condiciona. Pero sí que me dolió que se usara a Benedicto. El libro salió publicado el día del entierro, eso lo viví como una falta de nobleza y de humanidad».

Finalmente, el Papa reveló a Javier Martínez-Brocal que ya había ordenado una revisión del funeral papal, explicando que el velatorio de Benedicto XVI fue el último con el cuerpo del Papa fuera del ataúd y del catafalco con almohadones. Los Papas «sean velados y sepultados como cualquier hijo de la Iglesia. Con dignidad, como cualquier cristiano».

«Le confío una cosa, va a ser el último velatorio hecho así, con el cadáver del papa expuesto fuera del ataúd, en un catafalco. He hablado con el maestro de ceremonias y hemos eliminado eso y muchas otras cosas”, asegura.

«En mi opinión, el ritual actual estaba demasiado recargado. Eso de hacer dos velatorios me parecía excesivo. Que se haga uno solo y con el papa ya en el ataúd, como en todas las familias. Cambié varias cosas, en línea con la reforma que ya hicieron Pablo VI y Juan Pablo II”, precisa.

”Ya no se hará una ceremonia para el cierre del ataúd. Se hará todo en la misma ceremonia, como con cualquier cristiano», puntualiza y habla de concretamente de su funeral:

«Además, en mi caso me van a tener que llevar a la basílica de Santa María la Mayor. Cuando termine el funeral, que me lleven allá. Tengo mucha devoción a Santa María la Mayor, ya desde antes de ser papa, desde siempre. Allí ya está todo preparado. Justo después de la escultura de la Reina de la Paz hay un pequeño recinto, una puerta que da a un cuarto que usaban para guardar los candelabros”.”Lo vi y pensé: Ese es el lugar, y ya está preparado ahí el lugar de la sepultura. Me han confirmado que ya está listo”, concluye. (Con información de Aciprensa y Vatican News).