Crisis humanitaria en Gaza: Mueren 147 personas por hambre, pero Netanyahu niega que haya hambruna y afirma que es una «mentira descarada»
–(Foto OMS). En la Franja de Gaza, las muertes por hambre y malnutrición alcanzan las 147, incluyendo 88 niños. La situación se agrava por el bloqueo israelí y la falta de ayuda humanitaria. Más de 1.000 rabinos de todo el mundo han firmado una carta pidiendo al Gobierno de Israel que deje de utilizar el hambre como «arma de guerra».
El documento también insta a Tel Aviv a rescatar a los rehenes y poner fin a los combates en la Franja de Gaza, según reporta The Times of Israel.
Los signatarios aseguran que «el pueblo judío se enfrenta a una grave crisis moral» y que «no pueden tolerar las matanzas masivas de civiles, incluyendo a un gran número de mujeres, niños y ancianos, ni el uso del hambre como arma de guerra».
«La severa limitación impuesta a la ayuda humanitaria en Gaza y la política de retención de alimentos, agua y suministros médicos a una población civil necesitada contradicen los valores esenciales del judaísmo tal como lo entendemos», denunciaron los rabinos.
La mayoría de los rabinos que firmaron la carta residen en Estados Unidos y unas decenas en Israel.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la desnutrición está en una peligrosa trayectoria en la Franja de Gaza, marcada por un agudo incremento de las muertes en julio.
A fecha de julio de 2025, más de 320.000 niños, es decir, toda la población menor de cinco años de la Franja de Gaza, corren el riesgo de sufrir malnutrición aguda, y miles de ellos padecen malnutrición aguda grave, la forma más letal de desnutrición. Los servicios nutricionales esenciales se han colapsado, y los lactantes carecen de acceso a agua potable, sustitutos de la leche materna y alimentación terapéutica.
Entre abril y mediados de julio, más de 20.000 niños fueron ingresados para recibir tratamiento por desnutrición aguda, y más de 3000 sufren desnutrición grave.
Los hospitales han informado de un rápido aumento de los decesos relacionados con el hambre de niños menores de cinco años, con al menos 16 muertes registradas desde el 17 de julio.
En el comunicado, la OMS pidió que se hagan esfuerzos urgentes y sostenidos para inundar la Franja de Gaza con alimentos y acelerar la entrega de suministros terapéuticos para niños y grupos vulnerables, así como medicamentos y suministros esenciales.
De acuerdo con la agencia, los casos de desnutrición han aumentado dramáticamente desde mayo. Tan sólo en las dos primeras semanas de julio, más de 5.000 niños menores de cinco años fueron hospitalizados para recibir tratamiento ambulatorio por desnutrición, y a 18 por ciento se le diagnosticó desnutrición aguda severa.
Según una alerta de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC) emitida este martes, en Gaza se han alcanzado dos de los tres umbrales de hambruna: la caída en picado del consumo de alimentos y la malnutrición aguda.
Los datos muestran que más de una de cada tres personas (39% de la población) no come durante días y días. Más de 500.000 personas, aproximadamente una cuarta parte de la población, se enfrentan a condiciones similares a la hambruna, mientras que el resto de la población sufre niveles de hambre de emergencia.
Mientras tanto, los niveles de desnutrición entre los niños menores de cinco años en la ciudad de Gaza se cuadruplicaron en dos meses hasta el 16,5%. Esto indica un grave deterioro del estado nutricional y un fuerte aumento del riesgo de muerte por hambre y malnutrición.
En cuanto al tercer indicador, el aumento de las muertes relacionadas con el hambre, las agencias de la ONU indicaron que cada vez hay más pruebas de que “el hambre generalizada, la malnutrición y las enfermedades” las están provocando, pero la recopilación de datos precisos en las condiciones actuales sigue siendo difícil a medida que los sistemas de salud colapsan.
“Si no se actúa ahora, se producirán muertes generalizadas en gran parte de la Franja”, advirtió el IPC.
«Gaza está al borde de la hambruna. Los hechos están ahí, y son innegables. Los palestinos de Gaza están sufriendo una catástrofe humanitaria de proporciones épicas», declaró el Secretario General de la ONU.
António Guterres enfatizó que el «goteo» de ayuda debe convertirse en un «océano». «Los alimentos, el agua, los medicamentos y el combustible deben fluir en oleadas y sin obstáculos», dijo, reiterando su llamamiento al alto el fuego y la liberación de los rehenes.
El número total de muertos desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023 supera ya las 60.000 personas.
En lo que va del año, se han reportado al menos 74 muertes relacionadas con la desnutrición, 63 de las cuales ocurrieron en julio. La cifra incluye a 24 niños menores de cinco años, un niño mayor y 38 adultos.
Organizaciones humanitarias y agencias internacionales de noticias advirtieron la semana pasada que la situación en la Franja de Gaza es dramática. Según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, un tercio de los 2,1 millones de habitantes de la Franja de Gaza «no come desde hace días», mientras que 470.000 personas se encuentran en estado similar al de una hambruna y 90.000 mujeres y menores necesitan un tratamiento urgente.
El PMA y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtieron en un comunicado conjunto que se está acabando el tiempo para lanzar una respuesta humanitaria integral.
Las agencias enfatizaron que el conflicto en curso, el colapso de los servicios básicos y las severas restricciones a la entrega y distribución de ayuda humanitaria impuestas a las Naciones Unidas han llevado a condiciones catastróficas de seguridad alimentaria para cientos de miles de personas en toda la Franja de Gaza.
“Es claramente un desastre que se está desarrollando ante nuestros ojos”, afirmó Ross Smith, director de Emergencias del Programa Mundial de Alimentos (PMA). “Esto no es una advertencia, es un llamamiento a la acción. No se parece a nada de lo que hemos visto en este siglo”, declaró a los periodistas en Ginebra.
La directora ejecutiva del PMA, Cindy McCain, declaró que “el sufrimiento insoportable del pueblo de Gaza ya es evidente para el mundo. Esperar la confirmación oficial de la hambruna para proporcionar asistencia alimentaria vital es inaceptable”.
Hizo hincapié en la necesidad de un flujo continuo de ayuda alimentaria a Gaza de inmediato y sin obstáculos todos los días para evitar el hambre masiva.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, dijo que los niños y bebés demacrados están muriendo de desnutrición en Gaza. Enfatizó la necesidad de garantizar un acceso humanitario inmediato, seguro y sin obstáculos a Gaza para ampliar la prestación de asistencia vital, como alimentos, nutrición, agua y medicamentos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, describió la situación en Gaza como «una crisis moral que desafía la conciencia global». «Los niños dicen que quieren ir al cielo porque, al menos, dicen, allí hay comida», afirmó.
En respuesta a la creciente preocupación internacional, Israel tomó el domingo varias medidas para aumentar el flujo de suministros, incluyendo lanzamientos aéreos, la apertura de nuevos corredores para la ayuda y pausas de 10 horas en los combates en ciertas zonas.
Philippe Lazzarini, comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés), condenó lo que denominó «una hambruna masiva, artificial y deliberada» en la Franja de Gaza. «Hoy murieron más niños, con sus cuerpos demacrados por el hambre», escribió en X.
«Los lanzamientos aéreos son la forma más costosa e ineficiente de entregar ayuda. Son una distracción de la inacción», agregó.
Sin embargo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó el pasado domingo las denuncias de hambruna en la Franja de Gaza, calificándolas de «mentira descarada».
«Israel es presentado como si estuviéramos aplicando una campaña de hambruna en Gaza. ¡Qué mentira descarada! No existe una política de hambruna en Gaza, y no hay hambruna en Gaza», afirmó el primer ministro durante su intervención en una conferencia en Jerusalén.
Netanyahu aseguró que su país ha permitido el ingreso de ayuda humanitaria al enclave palestino «durante toda la guerra», pues «de lo contrario, no habría gazatíes». Además, acusó al movimiento Hamás de «robar» la ayuda humanitaria para «luego culpar a Israel de no suministrarla».
Asimismo, reafirmó el compromiso de Tel Aviv de continuar atacando el enclave palestino hasta lograr sus objetivos. «Seguiremos luchando hasta lograr la liberación de nuestros rehenes y la destrucción de la capacidad militar y gubernamental de Hamás», aseveró.
Organizaciones humanitarias y agencias internacionales de noticias advirtieron la semana pasada que la situación en la Franja de Gaza es dramática, hasta el punto de que sus propios empleados en la zona están al borde de la inanición.
En este contexto, la ONU alertó de que los 2,1 millones de personas que viven en el enclave padecen inseguridad alimentaria. De acuerdo el Ministerio de Salud de Gaza, unos 900.000 niños sufren hambre y 70.000 más presentan síntomas consistentes con la desnutrición, a lo que se suman cerca de 1.000 asesinados por el Ejército israelí mientras trataban de conseguir alimentos.
El sábado, el buque Handala de la Flotilla de la Libertad fue interceptado por fuerzas israelíes en aguas internacionales cerca de la costa del enclave, cuando intentaba llevar ayuda humanitaria a Gaza rompiendo el bloqueo. (Información RT Y OMS).


