Foto: Secretaría de Integración Social
Arrancó la tercera edición de las Olimpiadas por la Dignidad en el marco del Mes de la Habitabilidad en Calle, un evento en el que más de 300 ciudadanas y ciudadanos habitantes y exhabitantes de calle, así como personas en riesgo de estarlo participarán en diferentes disciplinas deportivas, un espacio en el que la inclusión, el trabajo en equipo y la camaradería serán los principales protagonistas.
Este encuentro deportivo se llevará a cabo los días 10, 18, 25 y 28 de noviembre en el parque metropolitano El Tunal, escenario en el que los deportistas harán gala de sus habilidades y su espíritu deportivo, en un entorno deportivo seguro, protegido y de alto estándar. Allí se desarrollarán diversas disciplinas como fútbol 8, voleibol, básquetbol, atletismo (pruebas de velocidad, semifondo 2 kilómetros, relevos), además de dodgeball.
Por primera vez, esta versión incluirá deportes paralímpicos como boccia y vóleibol sentado, en los que competirán participantes con discapacidad de los servicios de alta dependencia y el servicio de atención sociosanitaria de la Secretaría Distrital de Integración Social (SDIS).
Luis Gabriel Arias, participante del servicio de atención Sociosanitaria, compartió su experiencia en boccia: “Me fue muy bien en la competencia, es la primera vez que estoy en las olimpiadas. Este tipo de eventos son muy importantes, porque el habitante de calle se siente excluido y estigmatizado, pero en estos espacios y a través del deporte se demuestra que también hay personas fabulosas, capaces de hacer cosas para el bien de la sociedad” .
Las Olimpiadas Deportivas se extenderán durante todo el mes de noviembre y culminarán el 28 de noviembre, día en que se realizará la premiación y el cierre oficial del Mes de Habitabilidad en Calle.
Con iniciativas como estas, el Distrito busca posicionar el deporte como herramienta para la transformación social de la población habitante de calle, promoviendo su inclusión, participación y visibilización, dignificando su rol en la ciudad y reconociéndolos como ciudadanos con derechos, capacidades y potencia colectiva para aportar a la sociedad, porque en noviembre, habla la calle, jugando por la vida.


