Trump arremete contra el papa León XIV: «Es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior»
–(Imagen @WhiteHouse). El presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó un duro mensaje dirigido al papa León XIV en respuesta a su llamado a los líderes del mundo de detener la guerra desatada en Oriente Medio tras las agresiones estadounidenses e israelíes contra Irán.
«El papa León es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior. Habla del ‘miedo’ a la Administración Trump, pero no menciona el miedo que la Iglesia católica y todas las demás organizaciones cristianas sintieron durante la pandemia, cuando arrestaban a sacerdotes, ministros y a todo el mundo por celebrar misas, incluso al aire libre y manteniendo la distancia de seguridad. Me cae mucho mejor su hermano Louis que él, porque Louis es un auténtico seguidor de MAGA. ¡Él lo entiende, y Leo no!», escribió este domingo en su cuenta de TruthSocial.
«No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares», añadió.
También afirmó: «No quiero un papa que piense que es terrible que EE.UU. atacara a Venezuela, un país que enviaba cantidades masivas de drogas a EE.UU. y, lo que es peor, vaciaba sus prisiones, incluyendo a asesinos, traficantes de drogas y homicidas, para enviarlos a nuestro país».
«León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula. No estaba en ninguna lista para ser papa, y la Iglesia lo puso allí solo porque era estadounidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano. Desafortunadamente, la debilidad de León contra el crimen y contra las armas nucleares no me agrada, ni tampoco el hecho de que se reúna con simpatizantes de Obama como David Axelrod, un perdedor de la izquierda, que es uno de los que querían que arrestaran a feligreses y clérigos», precisó Trump.
«León debería enmendar su papel como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y concentrarse en ser un gran papa, no un político. ¡Le está haciendo mucho daño y, lo que es más importante, le está haciendo daño a la Iglesia católica!», sentenció el mandatario estadounidense.
El sábado, clamó el Papa León XIV “¡Basta ya de guerra!”, al presidir una vigilia de oración por la paz desde la Basílica de San Pedro en el Vaticano.
En su discurso, el Papa afirmó que “la guerra divide, la esperanza une. La prepotencia pisotea, el amor levanta. La idolatría ciega, el Dios vivo ilumina. Basta un poco de fe, una pizca de fe, queridos hermanos, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia”.
“La oración, de hecho, no es un refugio para eludir nuestras responsabilidades, no es un analgésico para evitar el dolor que desata tanta injusticia. Es, en cambio, la respuesta más gratuita, universal y disruptiva a la muerte: ¡somos un pueblo que ya resucita!”, continuó.
Por eso el Pontífice exhortó: “¡Volvamos a levantarnos de entre los escombros! Nada puede encerrarnos en un destino ya escrito, ni siquiera en este mundo en el que las tumbas parecen no ser suficientes, porque se sigue crucificando, aniquilando la vida, sin derecho y sin piedad”.
Y este domingo, el Papa hizo un nuevo llamamiento a las partes beligerantes en distintas contiendas para que cesen las hostilidades y se abran vías de negociación para la paz, al tiempo que recordó la “obligación moral” de salvaguardar a los civiles en los conflictos.
Tras el rezo del Regina Coeli, el Pontífice dirigió un mensaje marcado por la preocupación por los conflictos abiertos en el mundo, con especial referencia a Ucrania, Líbano y Sudán.
En primer lugar, el Papa felicitó la Pascua a las Iglesias orientales que celebran este domingo la resurrección de Cristo porque siguen el calendario juliano, entre ellas, la Iglesia Ortodoxa Rusa. “A todas esas comunidades les dirijo mi más cordial saludo de paz en la comunión de fe del Señor Resucitado”, aseguró el Pontífice.
“Lo acompaño con una oración más intensa por cuantos sufren a causa de la guerra, de modo particular por el querido pueblo ucraniano”, afirmó a continuación al tiempo que pidió que “la luz de Cristo lleve consuelo a los corazones afligidos y fortalezca la esperanza de paz”.
Las reflexiones del Papa coinciden con el decreto del fuego en Ucrania anunciado por el presidente ruso, Vladimir Putin, con motivo precisamente de la festividad de la Pascua ortodoxa. La breve tregua dio comienzo a las 16.00 horas (hora local) de este sábado y concluirá a última hora de este domingo, según indicó el Kremlin en un comunicado.
Por otro lado, instó a la comunidad internacional a que no «disminuya la atención» ante el drama de esta guerra.
El Santo Padre hizo presente también su cercanía al pueblo libanés “en estos días de dolor, de miedo y de invencible esperanza en Dios”.
En este contexto, el Pontífice apeló al derecho internacional y a la conciencia humana para proteger a los civiles de las consecuencias de los conflictos armados. “El principio de humanidad, inscrito en la conciencia de toda persona y reconocido en las leyes internacionales, comporta la obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra”, afirmó.
Además, lanzó un llamamiento directo a los actores implicados: “Hago un llamamiento a las partes en conflicto para que cesen el fuego y busquen con urgencia una solución pacífica”.
El Papa recordó asimismo que el miércoles se cumplirán tres años del inicio del conflicto en Sudán, una guerra civil que estalló el 15 de abril de 2023 y lamentó el sufrimiento de su población: “Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano”.
El país africano atraviesa actualmente la mayor crisis humanitaria y de desplazamiento del mundo, con cerca de 11 millones de personas forzadas a abandonar sus hogares y más de 150.000 fallecidos tras tres años de enfrentamientos, según datos de Amnistía Internacional.
“Renuevo mi apremiante llamamiento a las partes beligerantes para que hagan callar las armas e inicien, sin condiciones previas, un diálogo sincero orientado a poner fin cuanto antes a esta guerra fratricida”, añadió.
Finalmente, saludó a los fieles presentes en la plaza y recordó su próximo viaje apostólico a África: “Mañana partiré para un viaje apostólico de diez días a cuatro países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Os pido, por favor, que me acompañéis con vuestras oraciones”.
El Papa concluyó su intervención agradeciendo la presencia de peregrinos y fieles de diversos países, entre ellos grupos procedentes de Austria, Polonia y Francia, así como miembros del Movimiento de los Focolares. (Información RT y Aciprensa).

