El Jardín Botánico de Bogotá le rindió un tributo verde a la Tierra con 30 actividades ambientales
Foto: Jardín Botánico de Bogotá (JBB).
A través de la subdirección Técnica Operativa, se realizaron actividades ambientales como la plantación y replante de 413 árboles y arbustos, la recuperación de dos jardineras y encuentros con la comunidad. El homenaje a la madre Tierra llegó a las localidades de Bosa, Ciudad Bolívar, Engativá, Fontibón, Kennedy, La Candelaria, Rafael Uribe Uribe, Santa Fe, Suba, Teusaquillo, Tunjuelito, Usaquén y Usme.
Con los coordinadores de las diferentes líneas de la Subdirección, preparamos una completa agenda para honrar al planeta entre el 20 y 25 de abril con decenas de actividades relacionadas con nuestro quehacer, es decir renaturalizar la ciudad, dijo Germán Darío Álvarez, líder de la Subdirección Técnica Operativa.
Celebración en la ruralidad

Más de 30 personas se dieron cita en el Parque Arqueológico y del Patrimonio Cultural de Usme, un predio de 30 hectáreas conocido como la hacienda El Carmen, para conocer la historia de la única área arqueológica protegida de Bogotá y su nuevo bosque. María Claudia García, directora del JBB, y Diego Javier Parra, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), hicieron la apertura de este evento informando cómo el patrimonio cultural y natural se fusionan en esta parte de la localidad mediante procesos de restauración ecológica en las rondas de las quebradas La Taza, Aguadulce, La Fucha y La Requilina.
En cerca de cuatro hectáreas del predio se plantaron 10.580 árboles de más de 45 especies nativas del bosque alto andino, como roble, gaque, borrachero, arboloco, garrocho, mano de oso, tomatillo, arrayán y aliso, sostuvo García.
En las excavaciones sobre el territorio se han encontrado miles de restos óseos, y más de 2.000 tumbas y fragmentos que datan del periodo Herrera y la época muisca. Con ello se dio paso a la formulación de un plan de manejo arqueológico.
En 2006, en este predio se encontraron varios fragmentos cerámicos y restos óseos mientras se adelantaba la construcción de un proyecto urbanístico. La comunidad prendió las alarmas y así se involucró el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), afirmó Parra.
Paola Valencia, coordinadora del equipo de Restauración Ecológica del JBB, detalló que la segunda fase en la hacienda El Carmen tiene como meta restaurar cerca de cinco hectáreas más del parque arqueológico.
Ahora vamos a crear núcleos de restauración en forma de círculo que contarán con especies priserales en los extremos, mesoserales en el medio y una tardiceral en el interior. Queremos representar el comportamiento natural de un bosque, afirmó.
Con esta plantación realizada en el marco del Día de la Tierra, la única área arqueológica protegida de Bogotá ya suma tres núcleos de restauración donde habitan 111 árboles nativos, tanto priserales, mesoserales y tardicerales.
Posteriormente, La comitiva del Jardín Botánico se dirigió a una zona rural y montañosa de la localidad de Santa Fe ubicada en la cuenca del río Teusacá, un sitio donde se han plantado más de 10.000 árboles nativos del bosque altoandino.
Este proyecto de restauración, que lleva más de tres años, abarca cerca de 8,4 hectáreas en predios de la Empresa de Acueducto. Ya hemos intervenido dos polígonos y la meta es llegar a cuatro, apuntó Valencia.
Teusacá alberga un verdugo europeo que fue introducido en Colombia a mediados de la década de 1950, una planta considerada como una de las 100 especies invasoras más agresivas y peligrosas del mundo. Los operarios ambientales del JBB trabajan a diario para controlar el retamo espinoso que acaba con los ecosistemas nativos debido a su rápida propagación y alta inflamabilidad.

