Internacional

Papa León XIV insta a optar decididamente por la paz en Colombia ante el repunte de la violencia

–(Foto Vatican News). Un llamado claro y apremiante a la paz resonó en las palabras del Papa León XIV durante la Audiencia General de este miércoles 29 de abril en la Plaza de San Pedro. Con “dolor y preocupación”, el Pontífice se refirió a la dramática situación de violencia que golpea el suroeste de Colombia, donde una serie de ataques ha provocado graves pérdidas de vidas humanas en los últimos días.

Dirigiéndose a los peregrinos de lengua española, el Pontífice expresó su condena al repunte de la violencia que afecta al país sudamericano. “Con dolor y preocupación he tenido noticia de la trágica situación de violencia que aflige la región sur oeste de Colombia que ha causado graves pérdidas de vidas humanas», señaló León XIV.

«Expreso mi cercanía en la oración a las víctimas y a sus familiares y exhorto a todos a rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”, puntualizó el Papa.

Su llamamiento a la paz, se suma al que realizó Monseñor Wiston Mosquera Moreno, Obispo de Quibdó, que aseguró que “Colombia ya no aguanta más derramamiento de sangre de inocentes”.

“Rechazamos y condenamos todas estas formas macabras de violencia que enlutan al país”, señaló el prelado en un comunicado publicado por su diócesis al día siguiente de los atentados, el domingo 26 de abril.

Según informaciones difundidas por las autoridades, desde el pasado 24 de abril se han registrado al menos 26 ataques contra civiles e instalaciones militares, con un saldo de decenas de víctimas mortales. Entre los episodios más graves, una explosión ocurrida el sábado en una carretera entre Cali y Popayán dejó al menos 21 personas fallecidas, evidenciando el alto nivel de violencia que atraviesa la zona.

El Gobierno colombiano atribuye estos ataques a las denominadas FARC-EMC (Estado Mayor Central), una de las principales disidencias de las antiguas FARC, organización que firmó el acuerdo de paz de 2016. Este grupo, liderado por Néstor Vera -conocido como Iván Mordisco-, rechazó en su momento dicho acuerdo y ha mantenido una activa presencia armada, especialmente en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca.

En estas regiones, las disputas por el control de rutas del narcotráfico y de explotaciones mineras ilegales alimentan un clima de inestabilidad permanente, que golpea con especial dureza a las comunidades locales. Analistas señalan que la reciente escalada de violencia podría responder a una estrategia del grupo para reafirmar su capacidad operativa e influir en el escenario político nacional.

Aunque el Gobierno y las FARC-EMC iniciaron conversaciones de paz a finales de 2023, el proceso sufrió un duro revés en abril de 2024, cuando una facción se retiró de las negociaciones y retomó las acciones armadas. Desde entonces, se ha intensificado el uso de métodos violentos como ataques con drones, coches bomba, secuestros y extorsiones, aumentando el sufrimiento de la población civil.

En este escenario, los obispos colombianos emitieron un comunicado en el que hicieron un vehemente llamamiento a los sectores armados, para que cesen inmediatamente todo acto que atente contra la vida y cumplan con los principios del derecho internacional humanitario y traten con humanidad a la población:

“Persistir en la violencia solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”, precisaron y exhortaron a las instituciones del Estado a redoblar sus esfuerzos para garantizar la protección efectiva de la población, el acceso a bienes esenciales y la presencia integral en los territorios.

«La crisis humanitaria exige respuestas urgentes, coordinadas y sostenibles», escribieron. Asimismo, llamaron a todas las comunidades eclesiales a intensificar la oración por la paz en toda Colombia y a promover acciones concretas de ayuda humanitaria a las poblaciones afectadas.

De otro lado, una vez más, durante el saludo -esta vez a los peregrinos polacos-, León XIV recordó el aniversario de la liberación del campo de Dachau, ocurrida hace exactamente 81 años, el 29 de abril de 1945. Fueron las fuerzas armadas estadounidenses las que liberaron el campo de concentración, situado a unos veinte kilómetros al noreste de Múnich, en Alemania. Los soldados estadounidenses encontraron allí a unos 30 000 prisioneros reducidos al límite de sus fuerzas, por el hambre y las enfermedades. Dachau, el primer campo de concentración establecido por los nazis, estuvo en funcionamiento durante unos doce años, en los que más de 40 000 hombres perdieron la vida. El Papa vuelve a este recuerdo histórico para pedir a los fieles de Polonia que invoquen la intercesión de todos los consagrados mártires.

“Hoy, en el aniversario de la liberación del campo nazi alemán de Dachau, celebráis la Jornada del Martirio del Clero Polaco durante la Segunda Guerra Mundial. Invocad la protección de los obispos, los sacerdotes y los seminaristas, mártires de los totalitarismos del siglo XX. Que intercedan especialmente por los jóvenes, para que respondan con valentía a la llamada de Dios.” (Información Vatican News).

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