Supersalud exige renuncia masiva de interventores en EPS administradas por el Gobierno
El superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, solicitó formalmente este martes la renuncia de todos los agentes interventores de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que se encuentran bajo administración del Estado en Colombia. La medida busca evaluar la gestión y eficacia de estos funcionarios en medio de una crisis persistente en el sistema sanitario, priorizando la mejora en la entrega de medicamentos y la atención efectiva a las peticiones, quejas y reclamos (PQRS) de los usuarios. Esta decisión responde a la necesidad de garantizar una transparencia absoluta y eficiencia operativa en el manejo de los recursos públicos destinados a la salud de millones de ciudadanos.
La determinación del ente de control se produce tras el análisis de informes recientes, incluyendo alertas de la Contraloría General de la República, que señalan un deterioro financiero y operativo en varias de las entidades intervenidas. Según el superintendente, el objetivo primordial es asegurar que las intervenciones cumplan con su propósito original de estabilización y no se conviertan en figuras permanentes que perpetúen ineficiencias. El funcionario enfatizó que su administración no tolerará estructuras que afecten la prestación del servicio y que la continuidad de los agentes dependerá estrictamente de sus resultados comprobables.
En este contexto, la Superintendencia evaluará caso por caso el desempeño de los presuntos responsables de la gestión en EPS como Nueva EPS, Sanitas y Famisanar, entre otras. Se investigarán posibles irregularidades en el flujo de pagos hacia la red hospitalaria y la calidad de los servicios básicos. Es importante recordar que, conforme al debido proceso, cualquier señalamiento sobre fallos en la administración se maneja bajo la presunción de inocencia, y serán las autoridades competentes quienes determinen las responsabilidades legales o administrativas si se hallaren méritos suficientes.
Finalmente, el Gobierno Nacional ha reiterado que estos cambios forman parte de una estrategia integral para reformar el sector salud. La salida de los actuales agentes interventores permitiría la llegada de nuevos perfiles técnicos que agilicen la recuperación de las carteras y mejoren la relación con los prestadores de servicios de salud. Con este «remezón», la Supersalud pretende enviar un mensaje de rigor en la vigilancia y control, advirtiendo que la prioridad absoluta es la protección del derecho fundamental a la salud de los colombianos por encima de cualquier interés administrativo.


