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Colombia redujo en 779 mil personas la inseguridad alimentaria grave en 2025, según el DANE

–En 2025, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en los hogares del país fue de 21,1%, lo que representó una disminución de 4,4 puntos porcentuales frente a 2024, informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). También se observó una disminución para la inseguridad alimentaria grave de 1,6 puntos porcentuales, al pasar del 5,0% al 3,4%.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV), durante el pasado año, 779.000 personas salieron de condiciones de hambre extrema. Sin embargo, se contabilizaron 12 millones que enfrentan condiciones de inseguridad alimentaria, esto es, de cada 10 familias, dos vivían en condiciones de hambre extrema o moderada.

“En 2025, el 22,8% de la población del país experimentó inseguridad alimentaria moderada o grave, lo que equivale a un poco más de 12 millones de personas. Esta cifra representa una reducción de 4,7 puntos porcentuales frente al año anterior. Asimismo, la prevalencia de inseguridad alimentaria grave disminuyó 1,5 puntos porcentuales”, señaló la directora del DANE, Piedad Urdinola Contreras.

Por su parte, Agustín Zimmermann, representante de la FAO en Colombia, destacó que “esta información obtenida bajo la Escala FIES es importante para el país ya que presenta datos a nivel nacional y departamental, insumos claves para la toma decisiones y la medición de avances de Colombia frente al cumplimiento de los indicadores del ODS 2: Hambre Cero”.

El reporte del DANE establece que la inseguridad alimentaria moderada o grave se redujo en Bogotá y la mayoría de los departamentos y las caídas fueron estadísticamente significativas en 19 de ellos.

La mayor reducción se registró en San Andrés, donde el indicador pasó de 31,8% a 5,2%. Las explicaciones suministradas por el equipo de campo durante el operativo de recolección señalan que esa caída se explica por la mejor situación económica experimentada por los habitantes del centro poblado de San Andrés en 2025, impulsada por el aumento
del turismo y la realización de ferias de empleo.

En contraste con el comportamiento anterior, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave creció en algunos pocos departamentos, pero solo en 3 de ellos la variación fue estadísticamente significativa.

Se destaca el departamento de Chocó, con un fuerte crecimiento de la inseguridad alimentaria en 2025, que, de acuerdo con el personal operativo, se explica por a la combinación de varios factores: los fuertes controles a la minería ilegal, que han afectado a la población que depende de esa actividad; el recrudecimiento del invierno en algunos municipios, con afectación en los cultivos y en la subienda de pescado; la intensificación de la violencia entre actores ilegales, con impacto en la movilidad fluvial; el recorte de algunos subsidios del gobierno nacional.

Con respecto a la inseguridad alimentaria grave, también disminuyó en Bogotá y la mayor parte de los departamentos del país, con variaciones estadísticamente significativas en la mayoría. Nuevamente sobresalen San Andrés y Chocó, con la
reducción y el aumento más altos en el indicador, respectivamente.

La prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en los hogares ubicados en centros poblados y rural disperso, registró una reducción de 2,8 p.p. al pasar de 34,2% en 2024 a 31,4% en 2025. El indicador para las cabeceras en 2025 disminuyó 4,9 p.p. ubicándose en 18,1%, mientras que en 2024 fue de 23,0%; reflejando variación estadísticamente significativa en ambos dominios.

A nivel departamental, Chocó (56,8%), Sucre (50,1%) y La Guajira (47,8%) fueron los lugares con mayor prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025. En contraste, San Andrés (5,2%), Caldas (9,2%) y Bogotá D.C. (9,6%) presentaron los menores porcentajes.

En cuanto a la prevalencia de inseguridad alimentaria grave, registró aumentos estadísticamente significativos entre 2024 y 2025 en Chocó al pasar de 6,4% en 2024 a 17,9% en 2025 un aumento de 11,5 p.p., Vichada al pasar de 2,7% en 2024 a 9,7% en 2025 un aumento de 7,0 p.p., y reducciones (también estadísticamente significativas) en San Andrés al pasar de 12,3% a 0,6% en 2025 una disminución de -11,7 p.p., Cundinamarca de 7,3% a 1,7% en 2025 una disminución de -5,6 p.p., Casanare de 6,2% a 1,2% -5,1 p.p. respecto al año anterior.

Los resultados de la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en hogares con déficit habitacional para el total nacional en 2025 fue del 35,6%, nivel que supera en más de dos veces el obtenido para hogares que no ocupan viviendas con deficiencias de habitabilidad (15,5%).

Un comportamiento similar se registra en las cabeceras y en centros poblados-rural disperso.

La condición de la jefatura del hogar también está asociada con niveles altos de inseguridad alimentaria. En 2025, los hogares con jefatura femenina registraron una prevalencia del 23,1%, mayor que aquellos con jefatura masculina (19,4%). Por su parte, los hogares encabezados por personas sin ningún nivel educativo alcanzaron una prevalencia del 45,7%, frente al 9,1% en hogares con jefe/a con educación superior.

Finalmente, la percepción de pobreza se confirma como un factor determinante: el 42,2% de los hogares en cabeza de jefes/as que se consideran pobres tienen inseguridad alimentaria moderada o grave, en contraste con solo el 8,4% en hogares con jefes/as que no se perciben como tales. Así mismo, en hogares con jefes/as afiliados al régimen subsidiado de salud la prevalencia fue del 32,5%, frente al 8,7% en hogares con jefes/as del régimen contributivo.

Acerca de la medición de la Inseguridad alimentaria a partir de la escala FIES

La Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (Food Insecurity Experience Scale, FIES) es una herramienta de medición del acceso a los alimentos en términos de cantidad y calidad, diseñada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO. A través de ocho preguntas, la escala recoge las experiencias de los hogares frente a su situación de inseguridad alimentaria en el periodo de referencia (últimos 12 meses) y proporciona una medición de su gravedad.

Las preguntas para la medición de la escala FIES fueron incluidas por primera vez en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) de 2022 y volvieron a aplicarse en los años 2023 a 2025. De esta manera, el país cuenta ya con cuatro mediciones para el reporte del indicador 2.1.2 Prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en la población, del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2. Hambre cero a partir de una encuesta que examina múltiples dimensiones del bienestar y que tiene una muestra robusta de hogares que permite varias posibilidades de desagregación.

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