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Abogado de Gustavo Petro acusa a Gloria Arizabaleta de presiones e intereses oscuros en la Comisión de Acusación

El panorama político colombiano sumó un nuevo y controvertido capítulo este jueves en la ciudad de Bogotá, luego de que Alejandro Carranza, abogado del presidente Gustavo Petro, denunciara públicamente a la representante Gloria Arizabaleta por presuntas presiones indebidas y supuestos “intereses oscuros”. La grave acusación por parte de la defensa surge como respuesta directa a la tormenta institucional desatada tras el intento fallido de la congresista de suspender temporalmente al jefe de Estado de sus funciones.

A las afueras de la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, el jurista entregó explosivas declaraciones a los medios de comunicación. Según Carranza, la sorpresiva y fugaz resolución emitida por Arizabaleta no fue un acto enmarcado en el rigor de la ley, sino que habría respondido a intereses ajenos a la justicia. El litigante argumentó que la parlamentaria habría buscado condicionar al Gobierno Nacional a través de lo que denominó «negociaciones extrañas», presuntamente para favorecer al mandatario en el proceso que se adelanta por la supuesta violación de topes electorales de su campaña.

Frente a la inmensa gravedad de los hechos, la estrategia de defensa del primer mandatario no se limitó únicamente a los señalamientos mediáticos. Carranza confirmó de manera oficial que ya radicó una denuncia penal ante la Corte Suprema de Justicia contra la ahora suspendida presidenta de la Comisión. Esta acción legal busca que el máximo tribunal investigue a la funcionaria por la posible comisión del delito de prevaricato por acción, intentando establecer si la representante usó su investidura para emitir un auto manifiestamente contrario a la Constitución.

El trasfondo de esta aguda confrontación jurídica estaría fuertemente ligado a lo que el propio presidente Petro calificó en sus redes sociales como una «extorsión». Para arrojar luces sobre esta hipótesis, el ministro Armando Benedetti aseguró en entrevistas radiales que dicho chantaje estaría directamente relacionado con un supuesto pedido de puestos burocráticos por parte de la congresista. Bajo esta versión, al no acceder el Gobierno a las presuntas exigencias, Arizabaleta habría optado por emitir la orden de suspensión presidencial, la cual tuvo que revertir a las pocas horas al carecer de la competencia para dictarla.

Este choque de poderes profundiza la incertidumbre en un ambiente nacional altamente polarizado. Mientras la Procuraduría General de la Nación ya apartó de su cargo a la representante de forma provisional, serán las altas cortes las encargadas de determinar mediante sentencia judicial si las actuaciones en el seno de la Comisión estuvieron motivadas por un genuino control político, o si, por el contrario, materializaron un presunto chantaje en las más altas esferas del poder estatal.

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