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Mindefensa saliente asegura que entrega una fuerza pública fortalecida, con recursos asegurados y hoja de ruta para modernización en próximas décadas

–Ante versiones que han circulado en medios de comunicación sobre un supuesto debilitamiento de capacidades de la Fuerza Pública de cara a la transición gubernamental, el Ministerio de Defensa Nacional detalla en un comunicado que
este Gobierno entrega una Fuerza Pública con capacidades operacionales activas, recursos asegurados para su sostenimiento y fortalecimiento, una nueva capacidad de superioridad aérea contratada y una hoja de ruta estructurada para la modernización de sus capacidades estratégicas durante las próximas décadas.

Advierte que la seguridad y la defensa nacional exigen análisis basados en hechos verificables y no en interpretaciones aisladas o alejadas de la realidad técnica, operacional y presupuestal del Sector Defensa.

Agrega que una capacidad institucional no se mide únicamente por el número de equipos disponibles en un momento determinado. Comprende también el talento humano, la doctrina, la organización, el entrenamiento, la infraestructura, la logística, el mantenimiento y los recursos necesarios para cumplir las misiones constitucionales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.

Asegura que la Fuerza Pública mantiene sus capacidades operacionales y subraya que las aeronaves militares y todo sistema de armas o de esta índole, tienen un ciclo de vida que exige mantenimiento, recuperación, modernización,
renovación y, cuando corresponde, retiro y reemplazo.

Establece que actualmente, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional cuentan con un inventario de 620 aeronaves.

De estas, 168 aeronaves se encuentran fuera de servicio y, por haber culminado su ciclo de vida o encontrarse en proceso de retiro, reemplazo o disposición final, serán objeto de procedimientos técnicos y administrativos correspondientes.

Las 452 aeronaves restantes están en capacidad de operación.

De ellas:

• 275 aeronaves están disponibles y listas para operar (61%), cumpliendo diariamente misiones de defensa y seguridad nacional, control del espacio aéreo, transporte, vigilancia, inteligencia, evacuación aeromédica, apoyo humanitario y lucha contra las organizaciones criminales y las amenazas que afectan a los colombianos.

No obstante, el país requiere fortalecer la disponibilidad de aeronaves. La meta institucional es elevar progresivamente la disponibilidad operacional de aeronaves del 61% al 75%, así como incrementar las horas de vuelo de acuerdo con las necesidades operacionales.

• 177 aeronaves (39%) se encuentran en mantenimiento, inspección, reparación o recuperación, de acuerdo con los ciclos técnicos establecidos por los fabricantes y las normas de aeronavegabilidad. Este proceso hace parte del ciclo normal de sostenimiento de una flota aérea moderna y es indispensable para garantizar la seguridad y disponibilidad operacional.

Mejorar la disponibilidad operacional de aeronaves requiere inversiones sostenidas y una planeación de largo plazo para mantenimiento, repuestos, infraestructura, entrenamiento, horas de vuelo, recuperación de plataformas y adquisición de nuevas aeronaves.

Este Gobierno tomó decisiones históricas para renovar la superioridad aérea del Estado.

En 2025, el Gobierno nacional adoptó una medida estratégica que había sido aplazada durante más de dos décadas: avanzar en la renovación de la capacidad de superioridad aérea del país.

Mediante los instrumentos de planeación y presupuestales correspondientes, se destinaron $16,8 billones de pesos en vigencias futuras hasta 2032, con los cuales se contrató la nueva capacidad de superioridad aérea que reemplazará
progresivamente a los aviones Kfir, próximos a culminar su ciclo de vida.

El proyecto contempla la adquisición de 17 aeronaves Saab Gripen, así como una importante transferencia tecnológica necesaria para su operación y sostenimiento.

También incluye logística, infraestructura aeronáutica, horas de vuelo, armamento, simuladores, entrenamiento de tripulaciones y personal técnico, pagos diferidos durante siete años y la correspondiente compensación industrial (offset), que generará beneficios económicos y sociales para el país.

Esta decisión fortalece la defensa aérea de Colombia y permitirá contar con una capacidad de superioridad aérea moderna, pertinente y sostenible durante las próximas décadas.

Este Gobierno también deja recursos y una hoja de ruta para la modernización de capacidades estratégicas:

La modernización de la Fuerza Pública no depende únicamente de la adquisición de aeronaves. Colombia requiere fortalecer integralmente sus capacidades terrestres, navales, fluviales, aéreas, espaciales y ciberespaciales, así como las capacidades policiales necesarias para proteger a los ciudadanos y enfrentar las amenazas internas, externas y
transnacionales.

En 2026, el Gobierno Nacional aprobó el CONPES 4187 (Consejo Nacional de Política Económica y Social) y, a través del CONFIS (Consejo Superior de Política Fiscal) autorizó las vigencias futuras y los cupos presupuestales extraordinarios, estableciendo una hoja de ruta y el respaldo financiero necesarios para reducir la brecha en capacidades estratégicas para la seguridad nacional y la seguridad ciudadana, con inversiones cercanas a $13 billones.

Dentro de esta inversión, aproximadamente $5 billones están destinados al fortalecimiento de las capacidades aéreas, con la incorporación de 47 nuevas aeronaves: 13 aviones y 34 helicópteros, con una vida útil estimada superior a los 40 años.

EI CONPES 4187 también contempla la incorporación de 752 sistemas aéreos no tripulados (drones) y 400 sistemas detectores de drones, para fortalecer las capacidades de vigilancia, inteligencia y protección de la Fuerza Pública.

Adicionalmente, contempla:

-188 vehículos tácticos blindados.
-94 patrulleras y botes de alto y bajo calado.
-16.209 radios de última tecnología.
-16 obuses.
-1.19.609 armas individuales y colectivas.
-Más de 84 millones de cartuchos de munición.
-112 camionetas operacionales.
-158 motocicletas.

Todos estos proyectos están debidamente estructurados por los gerentes funcionales y de proyecto, así como por los comités estructuradores técnicos y económicos y los equipos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, en
articulación con el Ministerio de Defensa. Las cantidades señaladas anteriormente podrán variar de acuerdo con las condiciones del mercado y con los procesos de negociación y contratación correspondientes que se adelanten durante 10 que resta de 2026.

Estas inversiones representan un avance significativo para fortalecer la movilidad, protección, supervivencia, comunicaciones y capacidad operacional de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para cumplir su misión constitucional.

La brecha histórica de capacidades exige continuidad y responsabilidad de Estado:

El fortalecimiento de la Fuerza Pública es un proceso de largo plazo. De acuerdo con el Planeamiento por Capacidades del Ministerio de Defensa Nacional, se requieren inversiones adicionales superiores a los $100 billones para cerrar la brecha histórica existente y alcanzar el nivel de capacidades requerido para enfrentar las amenazas internas, externas y transnacionales que afectan la seguridad y defensa nacional, así como la seguridad ciudadana.

La reducción de esta brecha no puede resolverse en una sola vigencia fiscal; requiere un esfuerzo sostenido y de largo plazo que deberá ser atendido progresivamente por el Estado colombiano.

En este contexto, los cerca de $13 billones contemplados en el CONPES 4187, así como los $ 16,8 billones destinados a capacidades de superioridad aérea, representan un avance significativo para reducir parte de esta brecha, pero no
la cierran por completo. La modernización y el fortalecimiento de la Fuerza Pública requieren continuidad en la inversión, disciplina presupuestal y decisiones estratégicas durante los próximos años.

Por otra parte, el presupuesto del Sector Defensa para 2026 ascendió a $66,2 billones, el más alto históricamente en precios constantes, e incluye recursos de funcionamiento e inversión. Este esfuerzo presupuestal, junto con las
inversiones extraordinarias, ha permitido avanzar en la reducción de la brecha histórica de capacidades y representa un paso importante en el proceso de modernización y fortalecimiento de la Fuerza Pública.

Una transición responsable y con visión de Estado:

El Ministerio de Defensa Nacional reitera su compromiso con la transparencia, la planeación estratégica, el profesionalismo, la responsabilidad institucional y el pleno respeto por la normatividad vigente.

En el marco de la transición de Gobierno, el Ministerio mantiene su disposición institucional para suministrar la información técnica, presupuestal y contractual que corresponda, a través de los mecanismos institucionales establecidos, con el propósito de contribuir a la continuidad de los proyectos estratégicos del Sector Defensa.

El Gobierno Nacional entregará recursos asegurados, proyectos estructurados, una nueva capacidad de superioridad aérea contratada y una hoja de ruta de modernización de capacidades estratégicas.

Corresponderá al Gobierno que inicia el próximo 7 de agosto dar continuidad a estos esfuerzos, ejecutar los recursos y proyectos estructurados y asumir la responsabilidad de seguir cerrando la brecha histórica de capacidades que
aún enfrenta el país.

La seguridad y la defensa nacional son políticas de Estado. Por ello, los proyectos estratégicos, las inversiones de largo plazo y la modernización de las capacidades de la Fuerza Pública deben trascender los periodos de Gobierno y mantenerse como una prioridad nacional.

Los hechos son contundentes: este Gobierno entrega una Fuerza Pública con capacidades operacionales activas, recursos asegurados para su sostenimiento y fortalecimiento, una nueva capacidad de superioridad aérea contratada y una hoja de ruta estructurada para la modernización de sus capacidades estratégicas durante las próximas décadas.

El camino está trazado. La responsabilidad de continuarlo y de seguir cerrando la brecha de capacidades será del Estado y, en particular, del Gobierno que inicia el próximo 7 de agosto, concluye.

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