Periodista que deja para mañana…
Agosto 11, 2008
Hace algunos años escribí un libro sobre “lecciones de periodismo”, que obtuve de entrevistas con más de doscientos colegas, que consideré los mejores del país (Mondadori, 1998).
Los consejos van desde olvidarse del formalismo del “lead” (Plinio Apuleyo Mendoza), pasando por tener en cuenta que “todo es importante” (Gerardo Reyes) hasta la obligación de todo periodista de “mojarse el culo” (Juan Gossaín) si se quiere conseguir una noticia.
Hablé con José Salgar, Julio Sánchez, Enrique Santos Castillo, Patricia Lara, Javier Baena, Orlando Cadavid y todos quienes –en su momento- ocupaban lugar destacado en nuestra actividad.
Creí resumir lo que tantos periodistas de experiencia podían enseñar, de manera práctica. Sin embargo, por estos días caí en cuenta que ninguno dijo que los periodistas no podemos guardar primicias ni dejar asuntos importantes para mañana.
Una tarde cualquiera, de hace un par de meses, ví a un hombre pidiendo limosna en la esquina de la calle 116 con 15. Me impresionó tanto que le tomé –desde el carro- una fotografía, que aquí presento. Me propuse visitarlo al día siguiente para conocer su historia.
Volví al tercer día y no lo encontré. La semana siguiente tampoco. Cada vez que paso por el sitio lo pregunto, a gente de la calle, otros limosneros del sector. Me pregunto si cambió de sitio de “operaciones”. Si enfermó y murió. Si nunca más pudo volverse a levantar. Si compartía con su familia. Si llegó a tener hijos. Si su condición de minusválido fue provocada por un accidente o nació con esas limitaciones.
Lo ando buscando, como si tuviera una deuda que me apremie. Como si de repente entendiera que falté a mi profesión de periodista y a mi sensibilidad humana por no haberle preguntado nada.
Muchas veces he cargado por meses con ese sentimiento de culpa. El año anterior conviene una cita con Juan Pablo Duque, uno de los dueños del Diario del Huila, que decidí postergar por algo irrelevante.
Juan Pablo admitió por teléfono que quería conmigo una “confesión” sobre su vida, que tenía los días contados, apabullado por un sida atroz, adquirido en sus andanzas de buena-vida.
Cuando lo llamé nuevamente para convenir otra cita, me mandó a decir que le resulta imposible. Murió al día siguiente.





Agosto 13th, 2008 at 12:07 pm
Trashumantes de caminos donde resbalan ecos. Gota que no cae tras el diluvio que nos traga. Enigmas cabalgando lo grotesco y lo sublime….Un aposento…el umbral de perpetuidades, donde caben los sollozos y se aisla la esperanza,,,,vacía. El cosmos de todos entre brindis con sonrisas ….prestadas….. por dioses y demonios….cual ángeles guardianes…..entre renglones de historias pequeñas y otras grandes entre estigmas por ser verdades ocultas. Parte dos.
Agosto 13th, 2008 at 11:30 am
Como dicen por ahi no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy y es que hay algunas cosas de la vida que no las vemos primordiales por que no nos tocan, pero en fin lo importante es que la lección se aprende y no solo para los periodistas sino para cualquier ser humano.Lo importante es no volver a cometer los mismos errores y si aprender de ellos.
Señor Artunduaga buen día me tomo el atrevimiento por este medio de solicitarle una cita, mi nombre es Andres Bernal y soy conocido de Henry Rodriguez periodista colombiano que actualmente se encuentra en Costa Rica. Tranquilo no es para mala noticias, sino que el me recomedo que hablara con usted.Mi correo es bernalgutierrez@gmail.com
Muy amable por su tiempo
Cordialmente
Andres Bernal
Locutor - Periodista
313 212 20 45
Agosto 13th, 2008 at 9:40 am
“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, eso dijeron por ahí. Instantes de la vida que fueron ruedas sueltas lanzando al vacío lo sutil que enturbia el andar. Lo postrimero y el renacer siguen siendo paradojas de aquel juego de cometas del que tantos buscan llegar, apenas, con un trozo de hilo hasta el confin del firmamento. Primera parte.
Agosto 12th, 2008 at 11:47 am
Todo pasa y pasa
Lo unico que tenemos seguro es la muerte, vivamos cada dia como el ultimo dia de nuestra vida