Ricardo Bonilla, alcalde (e) de Bogotá, dijo que el aprovechamiento de espacios como la Unidades Militares, son un opción transitoria a la situación de hacinamiento que viven las URI, y las estaciones de Policía de la ciudad.
Y es que la cifra es alarmante, pues según Bonilla, hay más de 630 detenidos en infraestructuras con una capacidad para apenas 285. Además, en los 20 comandos de Policía que hay en la ciudad se encuentran detenidas 599 personas a pesar de que constitucionalmente en Colombia se prohíbe la detención de ciudadanos en estos lugares, por lo que le pidió una intervención inmediata del Gobierno Nacional en esta situación.
“20 estaciones de policía de Bogotá están hoy con a 599 retenidos con un hacinamiento de más del 600 por ciento, por eso llevamos 261 detenidos a cárceles del departamento del Meta, pero le pedimos al Gobierno que intervenga de manera decidida”, señaló.
El funcionario expresó que la decisión la debe tomar el Gobierno Nacional, y es el que debe dar viabilidad para utilizar temporalmente las unidades militares en donde se puedan albergar temporalmente algunos de los detenidos.
De igual manera, el alcalde (e) le solicitó al Ministerio de Justicia intervenir en la operación reglamento del Inpec, teniendo en cuenta que este proceso ha evitado que los detenidos que tienen condenas o detención domiciliaria sean trasladados a sus casas y a las cárceles del país.
“La operación reglamento del Inpec impide el traslado de los detenidos que ya están condenados a cárceles en el país, algunos tienen detención domiciliaria y tampoco se pueden llevar, en esta grave emergencia carcelaria tenemos que llamar la atención al Ministerio de Justicia y al mismo Inpec de manera conjunta, Bogotá ha intentado buscar otras lugares a donde llevarlos pero el Inpec no ha autorizado esos sitios”, indicó Bonilla.

