Dijo este lunes en Madrid, que la paz llevará a Colombia cierta modernización, pero destapará los problemas que estaban escondidos por la guerra, como la desigualdad social y la corrupción.

Valencia señaló que: «Tendremos un país debatiendo otros problemas, compitiendo en la política por otros problemas y yo creo que una gran ganancia va a ser esa, después del fin de la violencia que es lo principal, claro».

Y agregó que: «Posibilidades de cambios grandes puede que no los haya ahora, pero quizá después, porque la gente ya se estaba cansando de la persistente desigualdad social, la corrupción, y unas élites políticas tan ancladas en el pasado y tan dispuestas a mantener su ese estatus quo».

Valencia, también sostuvo que: «Como ha habido tanta controversia alrededor de este acuerdo de paz existe cierto escepticismo, la gente lo mira como con desconfianza. Todavía no hay un entusiasmo enorme. Solo algunos sectores que nos habíamos comprometido con que había que detener esta guerra lo estamos, pero el grueso de la población no».

Y se mostró convencido de que las negociaciones con el ELN llegarán a buen término y, al igual que lo sucedido con los acuerdos de paz con las FARC, «serán irreversibles».

Y pronosticó que: «Yo creo que el cese temporal de las hostilidades por parte del ELN -que se inicia el 1 de octubre hasta el 12 de enero de 2018- se va a prorrogar. Hay una relación directa entre los avances en la Mesa y el cese de hostilidades. Si avanza la Mesa, el cese se consolidará».

Acerca del ELN dice: «está siendo empujado por las circunstancias» y esas circunstancias son los acuerdos con las FARC, la presión internacional a que no continúe la guerra, y el mensaje del papa Francisco en su visita a Colombia.

Valencia puntualizó que: «El Papa fue a Colombia a enviar un mensaje de paz muy fuerte y él en ese mundo del ELN es muy reconocido. Es una guerrilla que ha tenido mucha influencia religiosa y este es un Papa más abierto, progresista, que conoce las necesidades de la región».