Llega la edición 2025 de CorreMiTierra este 23 de noviembre que reunirá a 17.000 corredores
Foto: ‘CorreMiTierra’
El Observatorio de Desarrollo Económico de Bogotá de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico (SDDE), dio a conocer las proyecciones del impacto económico que dejará la carrera atlética CorreMiTierra 2025, que se realiza este domingo 23 de noviembre de 2025, y que movilizará a 17.000 corredores, desde niños de cinco años hasta atletas adultos en categorías recreativas y competitivas en distancias de 5K, 10K, 15K y 21K.
La magnitud del evento no solo lo ubica entre las actividades deportivas más concurridas de la ciudad, sino que además anticipa una dinámica económica significativa a partir del perfil de sus participantes: el 48 % serán turistas nacionales e internacionales (8.160 personas), mientras que el 52 % restante (8.840 asistentes) corresponde a residentes de Bogotá.
“‘CorreMiTierra’ evidencia cómo los eventos deportivos se han convertido en un motor económico para Bogotá. El gasto de los participantes, la llegada de miles de turistas y el impacto sobre sectores como hotelería, comercio y servicios muestran que el deporte genera actividad económica real”, afirmó Gabriel Angarita, director de Estudios Económicos de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico (SDDE).
El análisis elaborado por el Observatorio de Desarrollo Económico de Bogotá muestra que el impacto económico total asociado a la carrera alcanzará $ 17.081 millones. Este resultado proviene de tres fuentes principales. En primer lugar, se estimó la inversión directa de los organizadores y sectores como logística, servicios profesionales y producción de materiales.
Asimismo, se estimó el valor total generado por la boletería. Finalmente, se estimó el gasto de los asistentes dentro del evento y el gasto de los asistentes incluyó consumo en alimentación y bebidas, transporte interno, compras de artículos deportivos, souvenirs y, en el caso de los turistas, alojamiento.
Estos resultados reafirman que eventos como CorreMiTierra consolidan a Bogotá como una ciudad capaz de movilizar su economía a través del deporte. El movimiento de recursos y empleo derivado de la carrera demuestra que el ecosistema runner impulsa sectores como servicios, comercio y turismo, convirtiéndose en un motor que fortalece la dinámica productiva de la ciudad.



