Internacional

EE.UU. notifica que hará «respetar al máximo» sus sanciones unilaterales contra Venezuela

–La delegación de EE.UU. en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ratificó este martes que mantendrá las sanciones unilaterales contra Venezuela, tras elevar aún más el tono en contra el régimen de Nicolás Maduro.

«Impondremos y haremos respetar las sanciones al máximo para privar a Maduro de usar los recursos para financiar al Cártel de los Soles y al Tren de Aragua», afirmó el embajador de EE.UU. ante Naciones Unidas (ONU), Michael Waltz.

En la misma tónica que el presidente estadounidense, Donald Trump, el diplomático afirmó que la Administración republicana «usará todo el poder de EE.UU.» para combatir los cárteles en la región, pese a que hasta ahora Washington no ha presentado resultados verificables de sus acciones en el Caribe. Por el contrario, los ataques letales del Ejército estadounidense contra pequeñas embarcaciones han sido tildados de «ejecuciones extrajudiciales» por Gobiernos latinoamericanos, sin que se haya podido demostrar que las víctimas mortales tuvieran vínculos con el tráfico de drogas.

Del mismo modo, el diplomático no presentó pruebas de sus declaraciones contra el Gobierno de Venezuela, esbozadas en el mayor órgano dedicado a mantener la paz mundial. En cambio, Waltz se limitó a repetir que el país suramericano era «la principal ruta para los estupefacientes ilícitos en el hemisferio occidental», pese a que datos de organismos internacionales desmienten esa afirmación.

«No reconocemos a Nicolás Maduro ni a sus secuaces como Gobierno legítimo de Venezuela», dijo Waltz, quien tildó al mandatario de ser «un fugitivo de la Justicia estadounidense».

En la sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el régimen de Maduro afirmó que con su más reciente escalada, EE.UU. pretende recolonizar Venezuela y apoderarse de sus riquezas naturales, en el marco de dominio hemisférico recogido en la recientemente publicada Estrategia de Seguridad Nacional bajo el título de ‘Corolario Trump a la Doctrina Monroe’.

Samuel Moncada, embajador permanente de Caracas ante el organismo, sostuvo que «se trata de saqueo, conquista, pillaje y destrucción. Se trata de la recolonización de Venezuela, de la reconquista de todo el continente. […]. Estamos ante la masiva violación de todo el derecho internacional y una moral e indecorosa propuesta que nosotros no podemos aceptar. Paremos la mentira, trabajemos con la verdad y la diplomacia»

Del mismo modo, el diplomático afirmó que estas agresiones constituyen una gran «extorsión», visto que Washington pretende incluso anexionarse su territorio, como revelara el mandatario del país norteamericano, Donald Trump, el pasado 16 de diciembre.

«Se trata de la mayor extorsión conocida en nuestra historia, de un gigantesco crimen de agresión en desarrollo, fuera de todo parámetro racional, de toda lógica legal, de todo precedente histórico», argumentó.

Al respecto, el diplomático se refirió las declaraciones en las que Trump demandó a Caracas que le entregue de vuelta «sus tierras», «su petróleo» y «sus minerales», a partir de un reclamo infundado de propiedad, so pena de agredir militarmente a la nación bolivariana.

«Dijo que si no cumplimos con su ultimátum, descargaría entonces la furia de la mayor Armada de la historia sobre nuestro país», relató.

Para las autoridades venezolanas, la Casa Blanca traspasó una «línea roja» con su más reciente andanada de agresiones contra su país y ha cometido «crímenes contra la paz» regional, al emprender acciones como bombardear embarcaciones de pequeño calado, asaltar militarmente buques civiles y confiscar ilegalmente cargas de crudo, con la pretensión de demostrar dominio sobre el Caribe.

«El uso ilegal de la fuerza de un Estado para ejecutar robos en alta mar es peor que la piratería, pues en este caso no se trata del robo planificado de barcos comerciales –lo cual evidencia el nivel de intencionalidad– y de la violación de sus derechos de navegación en aguas internacionales, sino de la anexión de facto de todo el mar Caribe por parte de una potencia naval», alegó Moncada.

En contraposición a lo que afirma Washington, recalcó que la nación bolivariana no representa «una amenaza» contra ningún Estado, sino que ese rol lo juega actualmente el Gobierno de EE.UU.

«El mundo debe saber que la amenaza no es Venezuela, la amenaza es el actual Gobierno de EE.UU.», apuntó. A ello sumó que «Venezuela es solo el primer objetivo de un plan mayor», inscrito en la aplicación del corolario Trump a la Doctrina Monroe, que precisa de la división regional para «imponerse sobre los derechos fundamentales de todos los Estados» del hemisferio occidental, «aun a costa de la destrucción de las Naciones Unidas».

Para fundamentar su apreciación, reiteró sus cuestionamientos a los bombardeos estadounidenses contra embarcaciones civiles, presentados ante la opinión pública como un combate legítimo contra una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU.

«Que quede claro de una vez por todas: no existe una guerra en el Caribe, no existe un conflicto armado internacional. Tampoco existe un conflicto armado no internacional, por lo cual es absurdo que el Gobierno de EE.UU. pretenda justificar sus acciones aplicando las normas del derecho de guerra», puntualizó.

Moncada también cargó contra EE.UU. por utilizar su poderoso aparato de «propaganda» para presentarse como nación agredida e «iniciar así un conflicto armado» contra Caracas.

«El Gobierno de EE.UU., el agresor, requiere que su aparato de propaganda lo presente ante el mundo como el agredido para iniciar un conflicto armado. Denunciamos esta peligrosa manipulación y le aseguramos al mundo que no perderemos la serenidad en la defensa de la paz de nuestra nación»

En la misma línea, acusó al Gobierno de EE.UU. de ser «recalcitrante en su posición de ignorar el derecho internacional y de mentir abiertamente con respecto a la realidad venezolana», al intentar vincular vanamente asuntos como la incautación ilegal de tanqueros con la lucha contra el narcotráfico.

«¿Qué tiene que ver un barco de petróleo con la droga? Absolutamente nada. Incluso, es un absurdo pensar que el dinero del petróleo se usa para financiar la droga. Sin embargo, semejante locura es repetida acá y la propaganda la magnifica», ilustró.

Cosa semejante, dijo, ocurre cuando Washington arguye que «el fentanilo es un arma de destrucción masiva». «Está tratando de copiarse una línea sacada, copiada de la invasión a Irak, cuando inventa la idea de armas de destrucción masiva, para que el público sea intoxicado y acepte un ataque armado contra Venezuela». (Información RT).