–Un alto el fuego de diez días entre Israel y el Líbano entró en vigor este viernes por la mañana, tras ser anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump.
La tregua comenzó a la medianoche, hora local, en ambos países (21H00 GMT del jueves), tras mes y medio de conflicto entre Israel y el movimiento libanés proiraní Hezbolá.
Este último se sumó a principios de marzo a la guerra en Oriente Medio lanzando cohetes contra territorio israelí, en solidaridad con Irán, atacado por Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, el Ejército del Líbano denunció esta misma madrugada de este viernes ataques israelíes tras la entrada en vigor del alto el fuego pactado entre Beirut y Tel Aviv a las 21:00 GMT.
En un comunicado, las fuerzas armadas libanesas dijeron haber registrado «varios ataques israelíes, además de bombardeos intermitentes que han afectado una serie de pueblos» en lo que describen como «violaciones del acuerdo».
A raíz de estos ataques, el Ejército pidió a la población que se abstenga de volver a las localidades del sur del país.
La víspera, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el alto el fuego con Líbano es una oportunidad para alcanzar un acuerdo de paz «histórico».
«Tenemos la oportunidad de alcanzar un acuerdo de paz histórico con Líbano», afirmó Netanyahu en un video difundido por su oficina, en el que además precisó que las fuerzas armadas israelíes «permanecerán» en una franja del sur del país vecino de 10 kilómetros desde la frontera.
La víspera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió al conflicto en Irán como una «pequeña intervención», al afirmar que se trató de una operación necesaria para impedir que el país desarrollara un arma nuclear, y repitió que está por terminar.
Trump volvió a defender su cruzada militar en Oriente Medio diciendo que se trató de una «pequeña intervención» que «debería terminar bastante pronto», durante un evento en un hotel de Las Vegas, Nevada, centrado en la promoción de sus políticas económicas como la eliminación de impuestos sobre propinas.
Al igual que en ocasiones anteriores, el republicano defendió que si no hubiera atacado a Teherán en febrero «ahora tendrían armas nucleares», a lo que decenas de trabajadores citados para la visita del mandatario respondieron con aplausos. (Información DW).

