–El presidente Donald Trump afirmó este viernes que Estados Unidos «se hará con el control de Cuba casi de inmediato» y advirtió que para ello solo tendrá que enviar uno de sus portaviones a las costas de la isla.
«De regreso de Irán, haremos que uno de nuestros grandes… tal vez el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo; haremos que llegue hasta allí, se detenga a unas 100 yardas de la costa, y ellos dirán: ‘Muchas gracias, nos rendimos'», dijo el mandatario en una intervención en la cena del Foro Club de las Palm Beaches.
????? TRUMP AMENAZA CON "TOMAR" CUBA USANDO UN PORTAAVIONES A SU REGRESO DE IRÁN
El mandatario afirmó que Estados Unidos "se hará con el control de Cuba casi de inmediato".https://t.co/Ps0Xtohv8c pic.twitter.com/copSzyf0XT
— RT en Español (@ActualidadRT) May 2, 2026
Este viernes, Trump ordenó imponer nuevas sanciones destinadas a asfixiar al gobierno de Cuba, debido a que «sigue representando una amenaza extraordinaria» para la seguridad nacional estadounidense. Trump pidió a su gobierno que sancione a los bancos extranjeros que trabajan con el gobierno comunista de La Habana, así como endurecer las normas migratorias.
También se sancionará a personas involucradas en los sectores de la energía y la minería, y a cualquiera que esté involucrado en «graves abusos de derechos humanos». La administración Trump acusa al gobierno cubano de aplicar «políticas y prácticas diseñadas para perjudicar a Estados Unidos», contrarias a «los valores morales y políticos de las sociedades libres y democráticas», según el decreto presidencial.
Según la Casa Blanca, el Presidente está abordando las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano tomando medidas decisivas para responsabilizar al régimen cubano, y a quienes lo perpetúan, por su apoyo a actores hostiles, terrorismo e inestabilidad regional que ponen en peligro la seguridad y la política exterior estadounidenses.
Al respecto, hizo las siguientes precisiones:
El régimen cubano se alinea con países y actores malignos hostiles a Estados Unidos, llegando incluso a facilitar sus operaciones militares y de inteligencia. Por ejemplo, Cuba alberga instalaciones de adversarios extranjeros centradas en atacar y explotar información sensible de seguridad nacional procedente de Estados Unidos.
Cuba mantiene estrechos vínculos con otros importantes Estados patrocinadores del terrorismo, incluido el Gobierno de Irán, y proporciona refugio seguro a grupos terroristas transnacionales, incluido Hezbolá.
El régimen persigue y tortura a opositores políticos, niega a sus ciudadanos el derecho a la libertad de expresión y difunde activamente la ideología comunista en toda la región mientras reprime a su población.
El régimen corrupto de Cuba continúa impulsando la migración hacia Estados Unidos, con más de 850.000 migrantes llegando a Estados Unidos entre 2022 y el otoño de 2024.
Cuba ofrece un entorno permisivo para operaciones hostiles de inteligencia extranjera, militares y terroristas a menos de 100 millas del territorio estadounidense.
Estas acciones constituyen una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos y requieren una respuesta inmediata para proteger a los ciudadanos y los intereses estadounidenses.
El pasado 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y de China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que «esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
El pasado 7 de marzo, Trump anunció que «un gran cambio pronto llegará a Cuba», añadiendo que está llegando «al final del camino».
EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. (Con información de RT y Casa Blanca).
