–El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella confirmó este martes el retiro oficial de Colombia como Estado miembro y copresidente del Grupo de La Haya, «reafirmando que la política exterior de la nación responde a valores democráticos e históricos y no a activismos ideológicos», según un comunicado de la Cancillería.
«A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Estado rechaza la instrumentalización de este foro para atacar o aislar sistemáticamente a otras naciones soberanas, alejándose de los verdaderos propósitos de la diplomacia», precisa, en referencia concreta a Israel.
«Con esta decisión, el país recupera su verdadera voz y ratifica su compromiso irrestricto con el multilateralismo, el derecho internacional y la paz en escenarios legítimos como el sistema de las Naciones Unidas, devolviéndole la decencia, la sensatez y la soberanía a sus relaciones exteriores», puntualiza el comunicado.
El canciller, Omar Bula, indicó que Colombia abandonó el bloque y su copresidencia porque rechaza que la alianza sea «un grupo creado para aislar y atacar a Israel». Y añadió que este contexto, el país deja de respaldar las medidas coercitivas colectivas que impulsaba este foro, como el bloqueo logístico y militar contra Israel.
El retiro del Grupo de La Haya había sido anunciado el pasado 15 de octubre. Entonces, en un comunicado, el canciller Omar Bula, indicó que “Colombia solicitó oficialmente su retirada del Grupo de La Haya, un grupo creado para aislar y atacar a Israel. Rechazamos ese enfoque”.
Añadió que la República de Colombia «reafirma su compromiso con el multilateralismo, el derecho internacional y la solución pacífica de controversias, así como su disposición de continuar contribuyendo a la promoción de la paz, la justicia y la seguridad internacionales en el marco del sistema de las Naciones Unidas».
Así, la salida de Colombia del Grupo de La Haya es consecuencia del giro en la política exterior del país determinado por el presidente De la Espriella hacia el Medio Oriente, revirtiendo la de su antecesor, Gustavo Petro.
Mientras que la anterior administración rompió nexos con Israel en 2024 y promovió foros del Sur Global, el actual mandatario decidió restablecer y fortalecer los lazos bilaterales con el Estado israelí.
Como consecuencia directa de este nuevo alineamiento, el gobierno colombiano oficializó en días pasados el traslado de la embajada de Colombia desde Tel Aviv hacia Jerusalén, en un espaldarazo diplomático explícito al Estado israelí, en contravía de la postura tradicional del bloque de La Haya respecto al estatus en disputa de dicha ciudad.
Semanas antes de abandonar el grupo, Colombia ya había dado un paso definitivo al retirar su declaración de intervención en la demanda por genocidio iniciada por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Se aclara que la salida del Grupo de La Haya no implica que Colombia se retire de la Corte Internacional de Justicia como tribunal de la ONU. Al respecto, el gobierno de Abelardo de la Espriella reafirmó que mantiene su compromiso con el multilateralismo, las Naciones Unidas y la solución pacífica de controversias internacionales, pero fuera de este bloque específico.
El Grupo de La Haya es una coalición de naciones del Sur Global fundada el 31 de enero de 2025 en La Haya, Países Bajos, por los gobiernos de Colombia, Sudáfrica, Bolivia, Cuba, Honduras, Malasia, Namibia y Senegal. Sin embargo, Honduras y Bolivia anunciaron su salida en marzo de 2026.
Tiene como objetivos principales se fijaron los siguientes:
• Defensa del derecho internacional: Su propósito es respaldar y hacer cumplir los fallos y órdenes de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y la Corte Penal Internacional (CPI) relacionados con el conflicto palestino-israelí.
• Apoyo a Palestina: Busca poner fin a la ocupación israelí en los territorios palestinos y promover la libre determinación del pueblo palestino.
• Medidas concretas: Impulsa acciones como prevenir la transferencia de armas o equipo militar a Israel y restringir el atraque de buques que puedan transportar armamento o combustible para dicho propósito.


