Bogotá

Bogotá le apuesta al uso de vehículos limpios

La Administración Distrital adelante pruebas pilotos, inicialmente con 50 taxis eléctricos que empezarán a rodar en enero de 2013, con el fin de evaluar la conveniencia de este tipo de medidas en la ciudad, a los cuales se les exonerará de la medida del ‘pico y placa’.

El Observatorio de Desarrollo Económico de la SDDE realiza un riguroso análisis de este tema, de cara a las políticas que empieza a implementar en este sentido el Alcalde Gustavo Petro y el Gobierno Nacional.

A partir del próximo año entrarán en circulación en Bogotá 50 taxis eléctricos, de los cuales 31 ya tienen permiso y a los restantes 19 la Secretaría de Movilidad les entregará las matriculas restantes el próximo lunes. La asignación de estos cupos hace parte del programa piloto liderado por la Administración Distrital que busca empezar a implementar acciones concretas de cara a los retos que impone el calentamiento global, uno de los ejes centrales del Plan de Desarrollo de la Bogotá Humana 2012-2016.

Sumado a esto, se han adaptado en el Distrito políticas orientadas a la promoción de vehículos eléctricos como el desmonte de la restricción a la movilidad del ‘pico y placa’, la consideración de una posible tarifa diferencial de estacionamiento para esta modalidad de carros y la inclusión de tecnologías cero emisiones en los términos de referencia del Sistema Integrado de Transporte Público -SITP-.

De hecho en la reciente ‘Cumbre de las Ciudades y Cambio Climático’ que se celebró en Bogotá, el Alcalde Mayor Gustavo Petro sostuvo que el plan para la Capital del país es la de electrificar el sistema masivo de transporte urbano, para lo cual en la actualidad se avanza en la ejecución de proyectos pilotos para saber cómo se podría migrar a un sistema 100% eléctrico o uno híbrido. Durante el evento, Petro propuso crear una red de ciudades latinoamericanas que realicen acciones concretas para frenar los efectos del calentamiento global.

El Director de Estudios Socio Económicos y Regulatorios, Manuel Riaño afirma que “dadas las condiciones actuales, los vehículos que entrarán al país con mayor facilidad en el corto plazo son los vehículos de transporte público. En este contexto, hay que anotar que en el tema de los taxis por ejemplo, es claro que el incentivo económico para quienes decidieron adquirir dichos vehículos está latente; el negocio resulta rentable en el mediano y largo plazo.”

En lo referente a los vehículos particulares, el doctor Riaño considera necesarios dos elementos: i) El desarrollo de la infraestructura requerida para la movilización de éstos vehículos y ii) Una política robusta de incentivos para la comercialización de éste tipo de vehículos y de ésta manera lograr una mayor penetración en el mercado de los vehículos limpios de uso particular.

La medida debería responder a una política nacional de ampliación de contingentes y reducción de aranceles para éste tipo de vehículos. En éste sentido, el directivo concluye que “se ha olvidado la importancia de promover el uso de vehículos limpios, por eso, hacemos un llamado a abrir el debate de política pública con el gobierno nacional, para que la masificación de estas tecnologías sea una posibilidad real en el país, pues con las restricciones a las importaciones actuales es imposible el auge de estos vehículos para el uso privado”.

Hay que recordar que Bogotá será una de las zonas del país más afectadas por el calentamiento global, una ciudad en la que circulan más un millón 800 mil vehículos en sus calles y en la cual alrededor del 85% de la generación de dióxido de carbono y óxidos de nitrógeno provienen de fuentes móviles. Además, casi la mitad de los vehículos vendidos en Colombia -el 46%- son comercializados en la Capital de la República.

De allí que se hace urgente disminuir de emisiones contaminantes. Dentro de los aspectos positivos de la promoción del uso de vehículos eléctricos, se destaca el componente medio ambiental, a lo que se suma que el uso masificado de este tipo de energía, no representaría una exigencia de alto impacto para el sistema de generación, transmisión y distribución nacional de energía.

También están los bajos costos para el operador y para el usuario de esta tecnología, ello en un escenario de constante aumento de los costos de los combustibles fósiles y en donde, de manera creciente se están generando incentivos para la utilización de vehículos limpios. En 2010 el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior recomendó al Gobierno Nacional un contingente de importación anual de 180 vehículos limpios con 0% de arancel, para los años 2011 a 2013.

A pesar de estos avances, la infraestructura requerida para este tipo de tecnología es aún escasa y el costo de adquirir un vehículo eléctrico hace que las medidas aún sean insuficientes para promover su uso de manera generalizada; en Estados Unidos el modelo Leaf de Nissan (vehículo automóvil eléctrico) se comercializa a US$45.000, unos $80 millones de pesos si llegara al país sin arancel e IVA. Es por ello, que el análisis señala que es necesario llevar a cabo una estrategia nacional que inste por abrir las importaciones de este tipo de vehículos para su uso masivo.