Paloma Valencia propone a Álvaro Uribe como su eventual ministro de Defensa para 2026
En un movimiento estratégico de cara a las próximas elecciones presidenciales, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, propuso formalmente este 25 de abril de 2026 que el expresidente Álvaro Uribe Vélez asuma el cargo de ministro de Defensa en un eventual gobierno suyo. La senadora y aspirante presidencial realizó este anuncio desde Bogotá, argumentando que la experiencia del exmandatario es fundamental para implementar su política de «Seguridad Total», la cual busca retomar los pilares de la seguridad democrática ante el actual deterioro del orden público en diversas regiones del país.
La propuesta de Valencia surge como el eje central de su plataforma de seguridad, con la que pretende diferenciarse de las políticas actuales. Según la candidata, la presencia de Uribe en la cartera de Defensa enviaría un mensaje contundente de autoridad y respaldo a las Fuerzas Militares. «Lo quiero repitiendo la seguridad democrática», afirmó la senadora, subrayando que su mentor político es la persona idónea para coordinar la lucha contra los grupos armados ilegales y el narcotráfico.
Esta iniciativa ha generado un intenso debate en el espectro político colombiano. Mientras que los sectores afines al uribismo ven con optimismo el regreso del expresidente a la gestión pública directa, otros sectores cuestionan la viabilidad legal y política de que un exjefe de Estado ocupe un ministerio. Además, la propuesta se da en un contexto donde el expresidente aún enfrenta procesos ante la justicia, por lo cual la candidata ha reiterado la importancia de respetar la presunción de inocencia y las garantías procesales del líder político.
La campaña de Valencia, que ya cuenta con el respaldo de sectores del Partido Conservador y otras facciones de derecha, busca consolidar el voto de opinión centrado en la seguridad. La candidata ha enfatizado que su plan de gobierno no solo se limitará a la confrontación militar, sino que incluirá una «sustitución forzosa pero generosa» de cultivos ilícitos para evitar que los campesinos regresen a la ilegalidad por falta de oportunidades económicas.
